No hay indicios de fiebre amarilla en Cataratas ni en el resto de Misiones, pese a la campaña desinformativa del diario La Nación y la televisión centralista argentina. La mentira orquestada desde ese tipo de periodismo perjudica al destino, el más solicitado del país en este momento. Lo desmintió tanto el Gobierno Nacional como el Provincial. La propia nota no puede sostener lo que denuncia en un título catastrófico e inexacto.

Por Raúl Puentes.

Posadas (Viernes 4 de enero). La imprecisión del título de la nota del diario La Nación que da cuenta erróneamente que la zona de las Cataratas del Iguazú está entre las áreas de transmisión de la fiebre amarilla no solo perjudica al destino en términos turístico durante su mejor temporada -ahora, en el verano-, sino que también contribuye a la estigmatización de la región, fomentada desde hace décadas por el desconocimiento en general de la población, alimentada siempre por el sensacionalismo de un periodismo superficial, es decir, de un periodismo berreta.
Así como no hay peligro de contraer fiebre amarilla por visitar Misiones, tampoco hay indicios reales –solo del periodismo amarillista- sobre la presencia de células terroristas (ni dormidas ni eufóricas) en la zona de la triple frontera. Pero esa verdad no le interesa a la prensa de verano del país central o porque no vende o porque hacen culto y práctica de un ejercicio profesional light (livianito, ligero).
En la nota de marras del diario La Nación aclaran, después de ese título catastrófico, que no hay registros de casos de fiebre amarilla en Cataratas, ni en el resto de Misiones ni de Corrientes, tal como lo afirma el director de Control de enfermedades Inmunoprevenibles de la Secretaría de Salud de la Nación, Cristian Biscayart. Pero el daño ya está hecho. Bajaron de un hondazo –para usar una expresión regional- a Cataratas del primer lugar de preferencia de viajes para este verano y con ello favorecieron a la deslucida costa argentina, la que pone pautas publicitarias en esos medios. Al diario La Nación se sumaron, con el mismo amarillismo, varios canales y programas de la también ligera televisión centralista argentina.
De la instalación de esos estereotipos nunca comprobados estamos bien duchos los misioneros. Somos noticia nacional siempre por estimaciones hollywoodense (más bien, hollywoodescas) que dejan mucho daño y ninguna comprobación. Así funciona la prensa que tiene fiaca o que tiene intereses. En ese universo binario están hoy el diario La Nación y los programas televisivos que se visten de informativos pero que no dejan de ser de entretenimiento: mientras mienten y desinforman, perjudican a un destino –siempre perjudican al mismo destino-.
Siempre después de ese título sensacionalista, la propia notera de La Nación dice que el ministro de Salud de Misiones, Walter Villalba, aseguró que “no hay ningún indicio para alertar a la población ni a los visitantes sobre este tema”, porque el Gobierno provincial “no tiene ninguna notificación de ningún caso de contagio ni en humanos ni en monos”.
El funcionario misionero también dice en ese ensayo periodístico del diario La Nación que en la provincia están aseguradas las condiciones para que los turistas que visiten las Cataratas del Iguazú “NO deban vacunarse contra la fiebre amarilla”, principalmente porque lograron el 95 por ciento de índice de vacunación antiamaríllica”.
Entonces, con la desmentida oficial de parte del Gobierno de Misiones, y con datos del diario que no aportan más que confusión, la escribidora de la nota no sostiene, no explica, no demuestra ni tampoco fundamenta la idea que denuncia en un título catastrófico, discriminador, falto de verdad y tendencioso que solo juega a favor de otros destinos turísticos del país.
El título de la nota de la Nación que falta a la verdad nos afecta como destino turístico. Esa es una verdad. Tan cierta como que Misiones no tiene problemas con la fiebre amarilla, pese a que ahora están todos los medios repitiendo una mentira que pretenden convertirla en verdad. Es una especulación, tan genuina como la que me permite pensar si detrás de esta mentira no estará la búsqueda de pautas publicitarias, una práctica muy habitual de cierto periodismo y de ciertos medios.
Pero lo que no se puede desmentir es que las Cataratas del Iguazú, como toda Misiones y el resto del Litoral, están preparados para que tengas las mejores vacaciones que puedas imaginar: selva, agua, biodiversidad, cultura, historia, gastronomía y paisajes tan pero tan únicos como los imponentes saltos del río Iguazú, reconocidos y galardonados nada más y nada menos que como una de las nueva Siete Maravillas Naturales del Mundo Moderno.

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Capturas de pantalla de la campaña contra el destino Cataratas.
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