La campaña electoral no sólo enfrenta dos modelos ideológicos en pugna en la Argentina sino también dos estilos. En busca de los votos indecisos Marcos Peña diseñó un sistema de contactos digitales de Mauricio Macri con la gente. “Caricias al alma” a través de WhatsApp y no discutir contenidos aunque la crisis social y el FMI se le filtran en la agenda. Al Frente de Todos no le alcanza con el arrastre de Cristina y depende del armado de Alberto Fernández con los gobernadores e intendentes que tienen contacto directo con sus pueblos.

Martes, 16 de julio. Las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias convocadas para el 11 de agosto han perdido sus sustancia. Establecidas en 2004, el objetivo, inspirado en la ley electoral de los Estados Unidos, fue trasladar las internas de los frentes o partidos a la decisión de todo el electorado. Este año, en la categoría presidencial, ninguna de las diez fórmulas que se postulan tienen adversarios internos. En consecuencia, no se elegirá nada, pero el pronunciamiento popular tendrá el doble efecto de una encuesta sin intermediarios y de adelantar el ánimo de los ciudadanos, influenciando el voto de octubre y se dice que también las expectativas de los especuladores financieros mal llamados inversores.
La estrategia de la Casa Rosada con la complicidad del Frente que sumó a la más amplia diversidad del peronismo, es polarizar. Desde la batalla cultural se alimenta la grieta que se sustenta en prejuicios, fanatismos y reduccionismos consignistas que no dejan lugar a los debates con argumentos y mucho menos poner en tensión los objetivos con los condicionamientos de una realidad que no puede ocultar: desde lo político, las restricciones de la soberanía; desde lo económico los desequilibrios en la macro y la apertura de la aduana que generan destrucción de industrias, y desde lo social, el crecimiento de la pobreza, el desempleo y la distribución regresiva del ingreso nacional.
Las encuestas promueven la grieta
Las encuestas que se conocen son todas contradictorias. Como nunca se hacen conocer y se difunden a diestra y siniestra. Es un dato a tener en cuenta porque alguien paga los estudios de opinión pública y se queda con la propiedad intelectual. Es la tradición que ahora aparece violada. Empresas que antes manejaban el secreto ahora exhiben los estudios a la luz de las cámaras de tv y a través de los celulares. Evidentemente, de uno y otro lado se utilizan para alimentar la polarización o la falsa opción. La contradicción que apare en la mayoría de las encuestas se da entre la existencia de un 35 a 40% de la población que se muestra harta de la grieta, pero después cuando se difunden los resultados que adelantan por quiénes votarán esa opción se ve reducida a la mínima expresión arrasada por la opción entre Macri y Fernández. Todas a la vez trabajan sobre el odio introduciendo el capítulo sobre la imagen de los dirigentes que, casualmente ponen a Macri y Cristina Fernández al tope de los indicadores negativos.
Lejos de poner en debate la seriedad o la capacidad técnica de los encuestadores, se descubre en la difusión de los estudios la abierta intención de alimentar la polarización en base al voto negativo. Aparecen respuestas de encuestados que afirman que la economía está mal, que no le alcanza el sueldo, que la Argentina está entregando soberanía al FMI, pero que nunca votarían por Cristina. Asimismo aparecen respuestas desde la otra vereda que se compran la corrupción como problema central a la Argentina, que la Cámpora es una banda peligrosa, que Alberto será un títere, que el gobierno enfrenta a las mafias, pero nunca votarían por Macri. Y sin embargo, publican que casi un 80% de la población ya decidió su voto dentro de la grieta.
Hay algo que no cierra. Pero va a cerrar en función de la guerra psicológica.
El marketing y la militancia territorial
En este contexto, que va construyendo realidades, la Alianza y el Frente muestran dos modelos enfrentados, no sólo en la ideología, sino en la praxis, que en campaña electoral se impone al choque de las cosmovisiones sobre el mundo y la Argentina que debe y puede ser.
Resumiendo se diría que de un lado se trabaja con las técnicas del marketing y del otro con la estructura territorial y la militancia que es la única manera de romper el cepo de la propaganda para difundir el proyecto. Lo que la prensa canalla denomina “relato” para desacreditar todo intento de construcción de identidades en función del discurso, no simplemente como exposición sino como enunciado de un sistema de ideas.
¿Alguien vio a dirigentes de Juntos por el Cambio recorriendo la provincia defendiendo la gestión de Macri?
Seguramente será una excepción porque la campaña de Macri se asienta en el laboratorio de Peña y en las redes conectadas al telefonito celular.
Caricias al alma
El Territorio publicó un ejemplo del modo de llegada de Juntos por el Cambio a la gente. No es inocente hablarle a la gente. Se trabaja sobre la desintegración social para apelar al individuo, no como persona que se realiza en función del desarrollo social sino desde su propia voluntad.
En su edición del jueves 11 el diario reveló que el presidente de la Nación, Mauricio Macri, envió un mensaje a Silvia Moreno, más conocida como la doctora de los juguetes.
El mandatario nacional mandó el mensaje 4 de julio y hoy trascendió el contenido donde la felicitación por su labor diaria de reparar juguetes dañados para llevar los chicos más necesitados. “Hola Silvia, Mauricio Macri. Felicitarte por lo que hacés, saludarte a vos a los voluntarios que te acompañan. Qué lindo arreglar juguetes para regalar, cuantas sonrisas debes generar en los chicos. Es una gran idea, no sé cómo se te ocurrió pero me parece maravillosa. Un cariño especial para todos los vecinos de Posadas”, señaló el presidente de la Nación, a través de un audio de WhatsApp.
Agrega el diario que Moreno estaba conmocionada y dijo: “fue el 4 de julio, fue una sorpresa, una buena sorpresa. Me felicitó por el trabajo. Es una caricia al alma, es un mino, si bien estamos en época electoral, me sorprendió el audio, porque no soy nadie, solo me dedico a arreglar juguetes”.
Estamos poniendo el foco en estos saludos del Presidente como contacto con la gente, objeto de otra nota podría analizar la realidad que desnuda andar regalando juguetes arreglados en el Día del Niño cuando hace pocos años se regalaban juguetes nuevos. Pero no es el tema.
El tema es el método. Durán Barba y Peña, son conscientes que 2019 no es 2015. En el último congreso del PRO los dos dieron cátedra sobre cómo whatsappear a los votantes que no integran el núcleo duro que apoya al Gobierno ni el núcleo duro del panperonismo que empieza a liderar Alberto Fernández.
Serán un desastre gobernando pero son altamente profesionales en campañas electorales. Ese día, el miércoles 10, en Parque Norte, se bajó a los dirigentes y militantes presentes el manual proselitista “digital” y Durán Barba, experto en correr la agenda de los temas conflictivos como la economía habló de la necesidad de acercarse a la gente, siempre digitalmente, con “caricias al alma”, precisamente la sensación que tuvo la doctora en juguetes, aquí a más de mil kilómetros de la Casa Rosada.
La teoría de los tres votantes y el Whatsapp
En ese encuentro de Juntos por el Cambio se bajó como se dijo el manual proselitista “digital”. De acuerdo con lo publicado en varios medios, Peña pidió “producir y distribuir contenido” principalmente vía WhatsApp, y llamó a “no spamear” porque “no sirve”. Además, creó un indentikit de los tres perfiles de votantes, elaborados a través del análisis de lo que se postea en Facebook y twitter y de la utilización del padrón de la Anses.
Según información fidedigna, el comando de campaña tiene acceso a los números de celulares de 10 millones de votantes. Los tienen agrupados en:
1.En 2 millones de amarillos, decididos defensores del Gobierno, los pro Macri, a los que hay que llegar con información para consolidar el voto. Por ejemplo: los beneficios del acuerdo Mercosur con la Unión Europea que posiciona a Macri como un estadista en el mundo.
2.En 3 millones de rojos que son votos decididamente anti-Macri a los que ni las fake-news los harán cambiar la decisión.
3.En 5 millones de celestes. Son los que llaman indecisos. Son personas con el dilema de a quién votar, que según estiman están más cerca de Macri porque muchas veces lo votaron, pero dificultades económicas los han alejado. “lo debemos comprender y entablar un diálogo”, sostiene Peña. Ese grupo es donde se centrará la acción, por fuera del radar de los medios tradicionales con audios, selfies y textos que son enviados todos los días por el Presidente de forma personalizada. Son las caricias al alma. También es el grupo en el que los trolls tendrán mayor protagonismo con las fake news. “Hola Blanca que está allá en Posadas. Gracias por inspirarme”, le dice por Whattsapp Carolina Stlanley a la presidenta de la Comisión Vecinal de Parque Adam, que tiene un comedor. Y habrá otras llegadas. “Desde allá”, acariciando almas.

datos celulares peña braun
No sirve spasmear
Por eso, en Parque Norte, Peña explicó que la campaña de WhatsApp de Juntos por el Cambio tratará de “construir redes de vínculos” y pidió “no spamear” porque “no sirve”. “No sirve spamear, lo que necesitás es construir redes de vínculos, en temas, territorios y segmentos ue nos permita generar un ida y vuelta y no pensar WhatsApp como una herramienta, sino como una cultura. La misma cultura que cada uno de nosotros tiene para vincularse con 20 grupos al mismo tiempo”. Y admite que “permite diseñar una campaña muy basada en lo colaborativo, en la conversación, mucho menos enfocada en la consistencia”.
De acuerdo con Política Argentina, “la idea de Peña se sostiene en la polémica posesión de bases de datos de organismo públicos, como ANSES, que el Gobierno se quedó a través de cuestionados decretos de Mauricio Macri”.
Alberto, los gobernadores y el territorio
La campaña del Frente de Todos, no descarta las redes sociales, pero su fuerte radica en la relación con los gobernadores, los intendentes, los gremios, los militantes. Son los vínculos que trabajó y trabaja Alberto Fernández desde su perfil más desatacado, la rosca.
Paralelamente, Cristina Fernández de Kirchner, quien sigue siendo central para el votante kirchnerista, encontró un nicho en la presentación de Sinceramente que reúne multitudes y rompe la trampa de las campañas sucias que terminan arrastrando a todos al barro de la discordia sin sentido ni argumentos.
El candidato presidencial viene siendo su principal vocero de campaña en los medios tradicionales y las redes. Pero no descuida su rol de “armador”, alineando en el proyecto a todo el panperonismo. A pesar de las presiones de los operadores del poder hegemónico que a veces lo ponen a la defensiva, la campaña se la hace Macri cuando intenta defender la economía, que más allá de la estabilidad del dólar lograda con apoyo de los FMI, muestra la crisis en el cierre de empresas, desempleo, pobreza, muertos de frío en las calles, y una feroz redistribución regresiva del ingreso cada vez más concentrado en pocas manos.
La virtud de Fernández es colocar en el centro del debate el enfrentamiento de dos modelos ideológicos. El Gobierno no puede prometer ya que su relato se enfrenta a la heladera vacía del votante.
Alberto tampoco deja pasar las contradicciones históricas que no están resuletas por la sociedad argentina pero que despiertan alineamientos no sólo racionales sino emocionales. Si Macri organiza una cumbre con Bolsonaro y explicita el apoyo que tiene de los Estados Unidos en el FMI, se la deja picando para que levante la consigna Trump o el pueblo argentino que revive la famosa de Braden o Perón.
Pero por más que se multiplique, Alberto Fernández, es consciente que electoralmente no mueve la aguja. Su desafío es conseguir los 10 ó 15 puntos que le faltan al techo que tiene Cristina quien, aunque mantenga el liderazgo en imagen, sola no puede. El Frente de Todos y lejos de una interpretación macartista, anuncia una fase pos-kirchnerista en tensión todavía con el pan-peronismo y sus aliados anti-Macri como Pino solanas o la CTA de Claudio Lozano.
La fuerza que falta en el esquema, Alberto la fue construyendo en su relación con las provincias. Ayer, al participar en Catamarca en la Fiesta del Poncho volvió a reiterar que “junto a los gobernadores, tenemos que desarrollar una Patria donde no tenga que haber emigrantes internos, donde todos tengamos un lugar para desarrollarnos”. Su equipo de campaña difundió que “Fernández mantiene un diálogo directo y constante con los gobernadores, a quienes considera una pieza fundamental para ganar en las provincias. Comprometidos con la campaña, los mandatarios provinciales arman recorridas y acompañan al candidato para sumarle conocimiento y votos”.

Captura twitt fernandez con gobernadores julio en catamarca
Resumiendo: Macri apuesta al contacto digital, Fernández al contacto con los pueblos y el apoyo de los gobernadores e intendentes.