El ministro de Trabajo de Misiones, Juan Carlos Agulla, propone responder a la demanda de trabajo por regiones, con la participación del Estado (Nación, provincia y municipios), las áreas de formación y hasta los sindicatos. Y recuperar el círculo virtuoso de la construcción.

Sábado 16 de noviembre de 2019. El Ministro de Trabajo y Empleo de Misiones, Juan Carlos Agulla, entiende que la cartera a su cargo debe modificar su estructura ya que funciona con la impronta con la que fue creada hace dos décadas, “cuando la provincia tenía la mitad de los trabajadores que tiene ahora” y propone diseñar la creación de puestos de trabajo con anclaje en las políticas públicas.
Para esa tarea, entiende, deben articular los tres niveles del Estado (Nación con provincias y municipios, por regiones), juntos con las áreas que capacitan y demandan mano de obra: las universidades y centros de estudios y la industria, por definir un sector.
Propone la modernización a partir de la autocrítica, donde no supieron o no pudieron, dice, escapar de la metodología que propone la Nación, no sólo en estos últimos cuatro años donde el desconocimiento de los funcionarios impactó aún más en la falta de respuesta del Estadio frente al avance del desempleo, sino también por una práctica que lleva décadas, donde los sucesivos Gobiernos nacionales ejecutaron programas de empleo diseñados desde escritorios de la Capital Federal y en forma directa con los municipios –tanto de Misiones como de otras provincias- sin darle ninguna participación al Gobierno provincial.
La construcción y el comercio fueron los sectores más afectados. En Misiones, son cerca de diez mil puestos de trabajos perdidos desde 2015 y como respuesta, desde la Nación entienden que las grandes obras de infraestructura –grandes a partir de la inversión- motorizan las economías, “pero esto no es así. La obra pública no genera puestos de trabajo como si lo genera la construcción. No es lo mismo”, pero los funcionarios del área de Trabajo de la Nación –degradado por el gobierno de Mauricio Macri de Ministerio a Secretaría- entienden a la obra pública como sinónimo de la construcción y explican el aporte del Estado en función de las inversiones. En la calle, en el día a día, la realidad habla de otra situación.
Las oficinas de empleo, que bajan de la Nación a los municipios sin la participación de la Provincia –hay 29 oficinas- están en su mayoría subocupadas justamente por la falta de definiciones locales.
Agulla entiende como necesaria la definición de propuestas laborales a partir de la matriz económica provincial, los requerimientos de los sectores económicos junto a los procesos tecnológicos locales y los de formación profesional, junto al sistema educativo y de capacitación pública y privada e, incluso, los gremios, para direccionar las ofertas en función de las demandas reales. “Tenemos que definir en qué sectores colocamos los esfuerzos”, dice, en una entrevista con Misiones Plural.
Habla de responder a los nuevos tiempos con viejas demandas: el trabajo decente como objetivo prioritario en las políticas públicas, tanto en el trabajo tradicional como frente a las innovaciones tecnológicas, con la irada puesta en el desarrollo sustentable y sostenible, la ampliación de los derechos promoviendo igualdades e inclusión, sin discriminación de ningún tipo. “El comercio electrónico, el futuro del trabajo y el trabajo del futuro, sistemas de autoempleo donde participen los movimientos sociales organizados, que son parte y eje de un debate que debemos darnos para prepararnos en una economía donde la tecnología, los datos, las plataformas digitales y la inteligencia artificial marcan las diferencias”.
El ministro de Trabajo, además, destacó la importancia de generar, para este abordaje, el marco legislativo que le otorgue un papel institucional específico que permitirá definir objetivos concretos, regiones, liderazgos e incluso zonas donde establecer, por ejemplo, los Consejos de Trabajo y Empleo en función de las particularidades propias de cada una de esas regiones”.
Insistió, en ese sentido, con la participación del sector privado, sindical y los tres niveles de Estado –Nación, provincia y municipios- como ámbitos de los cuales tomar experiencia y las herramientas disponibles para la agregación de valor a las distintas actividades productivas, tanto de las tradicionales como las que surgen del nuevo conocimiento científico y tecnológico, en las multiplicidad de formatos actuales de trabajo.
“No es menor el valor que tiene a incorporación de la robótica o las TIC. Pero las regiones que sean determinadas deben contar con nodos disruptivos desde los cuales socializar los avances logrados en las políticas públicas, potenciando las oportunidades que generan”, explicó, para puntualizar en aquellas de formaciones técnica y desde los campos tradicionales que aportan tanto la Universidad Nacional de Misiones como las privadas y los demás institutos de formación.

“Debemos ser más eficientes”

-Hay un desbalance en la importancia que le da la Nación a determinados ministerios. El de Trabajo, creado por Perón, fue degradado a secretaría y el de Bienestar Social –de Onganía- mantuvo su estatus como ministerio asistencialista. ¿Qué lectura hace de esta situación?
-Claramente se puede observar que la definición de los rangos, la construcción de los rangos, fue producto de una política pública que fue en desmedro de los derechos de los trabajadores –pensando para sacar derechos- y donde dejaron para ellos sólo la contención social. No me extraña. Estuve en la reunión del gobernador Hugo Passalacqua con Macri en Puerto Esperanza, donde el Presidente planteó que deroguemos la ley de Insalubridad de los trabajadores y también señaló que el convenio de trabajo del sindicato de camioneros debía modificarse, en contra de los derechos conquistados por la lucha de esos trabajadores. Lo dijo Macri. Fue de alto impacto escucharlo. Las políticas públicas y los derechos de los trabajadores tienen su origen en Juan Domingo Perón por eso me satisface mucho ser parte de este Gobierno y de estar en este lugar, en Trabajo.

 

-¿Qué dejaron estos cuatro años de gestión de Macri en el área de Trabajo, acá en Misiones?
-Desempleo, pobreza, desesperanza. Mucho desconocimiento de los funcionarios públicos de las realidades regionales y de la provincia. Es imposible gestionar si cada tanto cambian de funcionarios. Además, los errores de conceptos sobre la obra pública. Estamos más que satisfechos con el aporte en infraestructura y obras viales, pero eso no genera empleo. Elso no tenían esa información. La construcción fue el sector que más perdió, luego el comercio y después la forestoindustria, con los aserraderos pequeños y medianos. Eso solo hablan de unos 15 mil trabajadores sin trabajo como consecuencia de un Gobierno que tomó políticas públicas tan erráticas.

 

-En estos 20 años del Ministerio en Misiones, ¿qué cambió a partir de la existencia de este organismo acá?
-En el país se perdieron casi 160 mil puestos de trabajo en el sector privado: industria, comercio y construcción. Cuando pregunta cuáles son los más afectados, sin dudas, construcción y comercio. En estos años cambió para bien que los trabajadores de comercio, en todo el proceso de formación, y de la representación sindical. En la construcción, que se perdieron entre 8 y 10 mil puestos desde 2015 hasta acá, fue un círculo virtuoso de la obra pública en Misiones y debemos recuperarla. Cuando me entero del crédito pendiente que el BID tiene para direccionar al Gobierno Nacional donde parece que Alberto Fernández está pensando en obras de infraestructura y yo le agregaría obra pública. En los últimos 20 años, que fue virtuoso por la definición de obra pública, en construcción de viviendas, escuelas, centros integradores, salitas; fue virtuoso en el sentido de que una organización pública como Iprodha, por el aprovechamiento de los aportes de fondos nacionales y de aportes del sector tributario de Misiones dando oportunidades a las familias y puestos de trabajo, todos en el marco de puestos de trabajo cumpliendo con los derechos de los trabajadores, con trabajo decente, que permitió el crecimiento de las Pyme misioneras. Queremos que se recupere. Es virtuoso como consecuencia de las definiciones de las políticas públicas nuestras.

 

-¿Hacia dónde debe ir este ministerio, de acuerdo a su experiencia en el organismo?
-Observamos todos los sectores que realizan mucho esfuerzo pero para que ese proceso tenga relación directa con las necesidades del sector económico, los más importantes, que están claramente definidos. Observamos sectores disímiles unos con otros. Por eso creemos que hay que definir regiones y en función de datos ciertos, que tienen que ver con la integración porque son diferentes. Debemos dar pasos de calidad al perfeccionar los procesos de formación relacionados con las demandas públicas y privadas. La restricción del trabajo en estos años fue constante. Debemos ser más eficientes.

 

RP – Misiones Plural