Máximo Kirchner rescató la “oposición responsable” al gobierno de Mauricio Macri, ejercida en el Congreso, como ejercicio de “la política” para evitar que se perpetre un Golpe de Estado en la Argentina. Está reconociendo así la difícil decisión de los gobernadores, los dirigentes de la CGT y de las organizaciones sociales de asumir una actitud colaborativa en los dos primeros años de la gestión de Cambiemos. Admite que votarle todo en contra a Macri hubiera tenido consecuencias antidemocráticas. Sin embargo el kirchnerismo no colaboró y condenó a gobernadores, la CGT y las organizaciones sociales.

Miércoles, 20 de noviembre de 2019. Máximo Kirchner rescató la “oposición responsable” al gobierno de Mauricio Macri, ejercida en el Congreso, como ejercicio de “la política” para evitar que se perpetre un Golpe de Estado en la Argentina.
El referente de La Cámpora, cerró el IV Congreso de Economía Política para la Argentina realizado en la localidad bonaerense de Hurlingham, el fin de semana pasada y según registra el sitio Política Argentina, se refirió a los críticos momentos en que la democracia en la región manifiesto en el sangriento Golpe de Estado en Bolivia. Situación de inestabilidad que dijo se repiten en manifestaciones contra los modelos de ajuste y represión como respuesta de los mandatarios de países como Chile, Perú y Ecuador.
Fue en ese contexto que el diputado nacional hijo de Cristina, reflexionó que en el caso de la Argentina, hubo un elemento que evitó que el país transitara ese mismo camino a pesar del deterioro económico y social impulsado por Macri. “Acá existió la política”, enfatizó. “Tenemos que estar muy atentos con lo que pasa en la región. Hay que tener mucho cuidado para que nuestra democracia pueda absorber las diferencias, que es lo que pasó. Acá existió la política y la responsabilidad cuando fuimos oposición”, destacó.
Sobre lo ocurrido en Bolvia, fue contundente. “Que un militar le diga al Presidente que renuncie es injustificable”, dijo en referencia al golpe de Estado en Bolivia y siguió: “Es como si nosotros hubiéramos actuado de esa manera cuando Macri nombró jueces de la Corte Suprema por decreto”, ejemplificó el hijo de la vicepresidenta electa.
Estas reflexiones ponen sobre la superficie un debate sustancial para la democracia en la Argentina y toda América Latina tensionada por límites en la relación tanto del neoliberalismo conservador como de los progresismos populares con la gobernabilidad del sistema.
Con estas declaraciones, Máximo K está reconociendo la difícil decisión de los gobernadores, los dirigentes de la CGT y de las organizaciones sociales de asumir una actitud colaborativa en los dos primeros años de la gestión de Cambiemos, tal como lo venimos sosteniendo desde estas columnas. El dirigente nacional avala el método contrafáctico de análisis. Indudablemente, con todo el respaldo del poder económico y financiero, de Estados Unidos, de los medios monopólicos y de jueces y fiscales, además de la legitimidad que le dieron los votos en 2015 y 2017, no hay dudas que Macri hubiera terminado bolsonarizado y gobernando por decreto. Ver notas: “El golpe en Bolivia y el aporte de los gobernadores para sostener la estabilidad democrática en Argentina”“Un escenario alternativo ¿Y si no se hubiera dado gobernabilidad a Macri?” , “La moderación de Alberto descoloca a los jacobinos del Frente de Todos”.
En cierto sentido, las reflexiones de Maxímo K contrastan con la forma en que el kirchnerismo se diferenció como oferta electoral. Sus conceptos no dejan de ser un reconocimiento, por ejemplo a Sergio Massa, al triunvirato de la CGT que supo medir los tiempos para salir a la calle, a las negociaciones de la CETEP, el Evita y otras organizaciones para sentarse con Carolina Stanley y por un plato de comida salir a contener a los pobres. Sí, contener.
De todos modos contrasta con el cierre de campaña de Cristina que en Mar del Plata rescató en su discurso a Axel Kicillof y a Fernanda Raverta, candidatos a gobernador e intendenta, por haber votado todo en contra. Es la línea de campaña seguida, por ejemplo aquí, por el Frente de Todos. Agotó en las consignas como un valor democrático e ideológico que Cristina Brítez no haya votado nada y a través de las redes condenar la “oposición responsable” de los diputados de la Renovación. La misma actitud que hoy valora Máximo.