Misiones (y Córdoba) cuentan con fondos de fomento propios para audiovisuales. Sirve para promover la cultura y la simbología provincial desde las obras, con un fuerte impacto en la soberanía pero también en el desarrollo económico. De 15 millones invertidos en producción se generaron 51 millones para Misiones, explica el titular del Iaavim, Axel Monsú.

Jueves 21 de noviembre de 2019. Entre 2016 y 2019 el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones –Iaavim- invirtió unos 41 millones de pesos en total. De ese monto, unos 15 millones fueron a la producción audiovisual pero esos 15 millones generaron unos 51 millones de pesos en la economía misionera. Los datos los expone el titular del Iaavim, Axel Monsú, que insiste con que como organismo no generan una balanza negativa en cuanto a gasto público.
El Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones -Iaavim- es un ente autárquico provincial, que funciona en el ámbito del Ministerio de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología. Tiene a su cargo la implementación de la Ley VI Número 171 de Promoción Audiovisual y la misión de promocionar y fomentar las obras audiovisuales que forman parte de patrimonio cultural misionero.
Sobre la premisa de darle valor a la diversidad cultural, a las identidades regionales y a la libertad de expresión artística, desde el organismo diseñan estrategias y políticas públicas que desarrollan y fortalecen la red de producción, exhibición y circulación audiovisual que resulta sustentable, justa y viable.
Misiones es la segunda provincia (Córdoba, la otra) que tiene un fondo de fomento propio para el sector audiovisual, basado además en la diversidad cultural. “La Unesco plantea que los Estados deben defender la cultura y excluyen la cultura del libre mercado. Nosotros como comunidad nos manejamos con los símbolos culturales que guían nuestra conducta y nuestra manera de pensar y de hacer. Con la ley, Misiones tiene fondos para promover sus propias obras audiovisuales y con ellas, su propia simbología. Esto tiene un fuerte impacto en la soberanía pero también en el desarrollo económico”, explica el presidente del Iaavim, para recordar el contacto permanente que tiene la comunidad con las pantallas. Con los teléfonos, los televisores o el cine, el audiovisual colmó nuestro cotidiano y se volvió también un espacio de generación de recursos económicos y de trabajo importante”.
Monsú recordó que en un país como Brasil, el aporte al PBI que hace el sector del audiovisual es superior al que aporta la industria automotriz. Eso tiene su correlato con la experiencia misionera, donde “en la corta experiencia, en cuatro años de existencia, se invirtieron 15 millones de pesos en obra audiovisual, en fomentar documentales y piezas –aunque la política del Iaavim es más amplia- y ese monto generó un movimiento de 51 millones de pesos para la provincia”. No es solo soberanía y pensamiento –explicó- sino también de desarrollo económico en una época y en un momento donde el desarrollo económico se basa en el desarrollo del conocimiento.

– ¿En qué etapa está el Instituto? Si bien es nuevo, está comenzando o ya está consolidado y cuál es el futuro de un organismo como este en Misiones?

– Estamos en la etapa inicial, al final de la primera gestión. Este año recién estamos formalizando con la estructura y los empleados consolidados en el instituto. Recién terminó su proceso administrativo de conformación. Las posibilidades que hay son muchas. Lo bueno es que la autoridad máxima del Iaavim no es presidente sino el Consejo Directivo, compuesto por siete bancas: el presidente que representa al Gobierno provincial; cuatro del registro de técnicos del sector, uno del sindicato y uno de la Universidad.
Esto hace que las acciones que defina el instituto tengan la mirada concreta de las necesidades del sector y estén marcadas por el sector profesional. Eso ayuda a dar pasos firmes conectados con las necesidades de la actividad.
A futuro, hay mucha potencialidad en la región. Tenemos al lado a Paraguay que en enero tendrá funcionando su Instituto Nacional de Cine y que generará fondos pero que también necesitará técnicos, que tenemos en Misiones y muy buenos. Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, los estados limítrofes de Brasil que también tienen una fuerte apuesta al audiovisual. Solo Santa Catarina tiene 5 millones de dólares destinados a la producción y Misiones todavía no está conectado con ellos. Empezamos a vincularnos a través de la Red de Recuperación Audiovisual Entre Fronteras, donde están estos tres estados de Brasil y Paraguay, en un mercado recién conformado Entre Fronteras. Generamos vínculos internacionales con el País Vasco, por ejemplo. Tenemos que promover que nuestros directores, técnicos y productores se relacionen y coproduzcan con otros países y así puedan acceder a otros fondos.
Un brasileño -por ejemplo-, no podrá acceder directamente a los fondos del Instituto y nosotros tampoco a los fondos de ellos. La única manera es asociarse a productores de otros territorios. Así trabajamos, a mediano y corto plazo, con el sur de Brasil, con el Nordeste argentino y con Paraguay. También con el Polo Audiovisual Córdoba que es la otra provincia con fondos provinciales, incluso con el País Vasco, que es polo importante con un espacio como el Festival de San Sebastián.

– ¿Cuánto invierte el Iaavim y qué genera de esa inversión?

– Entre 2016 y 2019 se invirtió en política pública algo así como 41 millones de pesos, con la estructura administrativa incluida. De ese monto, 15 millones fueron a la producción audiovisual. Esos 15 millones generaron 51 millones de pesos. No somos un organismo que generemos balanza negativa en cuanto a gasto público. Lo bueno también es que siempre trabajamos de manera asociativa y no se financia nada al cieno por ciento. Nos asociamos a productoras de otras provincias, del país o internacionales, públicas o privadas, para generar acciones. Es clave ser asociativos en este sector.

– ¿Los fondos son exclusivamente provinciales o tiene aportes federales?

– En su gran mayoría son fondos provinciales pero también prevé un aporte federal que no llega. La Nación, a través del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) hace un aporte del 1 por ciento, que es algo que venimos discutiendo como parte de la Asamblea Federal, que es el cogobierno del Incaa y estoy en el conejo asesor por el NEA. Estamos discutiendo que se respete el cogobierno que establece la ley. Y el plan de fomento, por ejemplo, que significa que cada uno que va al cine o paga el canal de cable, aporta al Fondo Nacional de Cinematografía y Audiovisual pero que no se redistribuye. Estamos trabajando en la Asamblea y pasamos a un cuarto intermedio por el cambio de Gobierno pero votamos en contra del balance del Instituto de Cine porque no se aplican las medidas de fomento que establecemos en las provincias.
En 2018, la región Nea llevó propuestas votadas en la Asamblea. Pero tienen requisitos muy altos que hace que un productor de las provincias no pueda acceder o cumplir esos requisitos. Estamos con un objetivo de trabajo firme para que se respete. Pedimos que la primera acción del nuevo presidente del Incaa sea convocar a la asamblea para pensar ese nuevo plan de fomento.

– ¿Quiénes pueden utilizar los fondos del Iaavim?

– Los que están inscriptos en el Registro Provincial Audiovisual . Tienen que residir en Misiones con al menos un año de antigüedad y tener experiencia en el campo, en cualquiera de las ramas que abarca la ley: formación, investigación, fomento, distribución, comercialización, archivo, exhibición. No solo promueve la producción sino también la conservación. Cualquier persona en cualquiera de los eslabones puede presentar proyectos al instituto.
Conservación es el archivo, la memoria de las obras audiovisuales en la provincial.

– ¿Cuáles son las mayores demandas? ¿Y esas demandas son solo de profesionales o trabajan con otros sectores?

– Lo que más solicitaron fue capacitaciones y producción. Son las de mayor demandas. Desde el equipo técnico desarrollamos programas que abarcaron otros ejes también pero de los inscriptos, esas fueron las mayores demandas.
También la ley también habilita a promover el audiovisual desde la perspectiva comunitaria y artística. Hay un eje de trabajo con pueblos originarios, con jóvenes de 11 a 18 años, con adultos mayores, y con personas con hipoacusias, donde el audiovisual por ejemplo no tiene tanto valor por su producto final sino por su proceso de trabajo en un espacio de vulnerabilidad social o problemáticas, como la de ayudar a reflexionar sobre situaciones puntuales como fue la situación del dengue en 2016.

– ¿Hay mercado, espacios de exhibición de las producciones misioneras o regionales?

– Hay pocos espacios para exhibir. Hoy más que nunca la exhibición sigue siendo de películas norteamericana. No tenemos espacios para mostrar lo nuestro ni lo de los países vecinos. No vemos cine regional. Ni de Francia, por ejemplo. La industria norteamericana tiene copada el circuito de distribución.
Nuestra ley establece cuota de pantalla. Se cumple a medias o se cumple con películas que filman grandes sellos extranjeros en Argentina.
Hubo mucha producción; acompañamos producciones de TV para Discovery Channel -canal de televisión por suscripción estadounidense-; se produjo un largometraje, Una Especie de familia; Hasta la semana que viene; La frontera. En este Festival de Mar del Plata hay cuatro obras coproducidas por misioneros: Los que vuelven, que aborda la temática de género; Hasta la semana que vienen, un corto y un documental en cartel del Festival de Mar del Plata, que no son misioneras pero si coproducciones. Para que una película sea considerada misionera, su guionista y su director deberían ser misioneros. Pero son de productores misioneros. Todo el equipo técnico, la mano de obra fue factura de técnicos locales y aportó recursos a la provincia. No solo a los contratados sino el derrame económico que significa una película filmada en Misiones, que demanda hotelerías, gastronomía, logísticas, servicios, vestuarios, maquillaje, y por supuesto, la implicancia de la difusión de nuestros paisajes y de Misiones como destino.
La producción bajó mucho en estos cuatro años del gobierno nacional: bajó la producción, el financiamiento y los espacios para exhibir.

– ¿Cómo enfrentan esa situación de monopolio? ¿Y qué implica lo que llaman circuito de pantalla?

– Sorteamos la situación con un circuito de exhibición que llamamos Mirá Iaavim. Está también en una etapa inicial aunque se logró una cadena de distribución de cine nacional en espacios sin fines de lucro, como cine clubes, que están distribuidos por Misiones y que exhiben cine misionero o cine regional, en salsas, como Casas del Bicentenario; bibliotecas o espacios comunitarios donde se cortan entradas, sin cargo, para contabilizar espectadores. Con los cables, con Unam Transmedia se producen enlatados de cine regional o en el Oberá en Cortos, en los canales, en las salas comerciales o cine del Shoping buscamos que películas producidas con fondos provinciales puedan tener espacios y estrenar acá. También con el Imax del Parque del Conocimieno y con la empresa Singer, con Cine a Bordo, donde las unidades del servicio Premium pasan cine local. Es una fase inicial, sin fines de lucro, donde los productores muestran sus producciones. Acercamos a la gente lo que se hace, como el circuito de pantalla que incluye a Canal 12 también, con producciones locales.

Objetivos del Iaavim

El Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones –Iaavim- busca también preservar las producciones regionales a partir de la creación de un Archivo General Audiovisual para la conservación y protección de estas piezas y articula con instituciones de Gobierno y no gubernamentales en formación de recursos humanos, realización, exhibición., distribución, difusión y comercialización de los productos audiovisuales locales.
Garantiza, además, los espacios de producción audiovisual comunitaria; asegura la circulación, exhibición, difusión de las obras audiovisuales y el libre acceso de estas a la población e incentiva investigaciones y desarrollo de nuevos lenguajes audiovisuales y nuevas tecnologías.
También, instrumenta mecanismos que posibiliten el acceso a infraestructura, equipamiento y servicios necesarios para las producciones audiovisuales, tal como expuso el titular del organismo, Axel Monsú, en la entrevista con Misiones Plural.