El economista Emmanuel Álvarez Agis destacó que la ley de solidaridad y reactivación productiva es un ajuste de la economía ya que aplica impuestos que sacan plata del bolsillo de la gente por 6 mil millones de dólares y aumenta el gasto por 2 mil millones. Pero al mismo tiempo mejora la distribución del ingreso porque pagan los ricos y los que no están tan mal y beneficia a los más pobres. Es el mismo rumbo de la política aplicada por Carlos Rovira, que desde 1999 levantó las banderas del equilibrio fiscal aumentando los ingresos para sostener la educación y la salud pública.

Viernes, 27 de diciembre de 2019. El economista Emmanuel Álvarez Agis sostiene que la ley de solidaridad y reactivación productiva mejora sustancialmente la distribución del ingreso en la Argentina. Aunque es un primer paso para no seguir cayendo en la economía, todavía no establece un programa de desarrollo. Utiliza una figura que si bien nunca son precisas sirve como referencia para entender los objetivos de la Ley. Dice Álvarez Agis que la economía argentina era como un ómnibus que se dirigía a toda velocidad al abismo, esta Ley empieza a frenar el colectivo para después modificar el rumbo.
Paradójicamente, la Ley aplica un ajuste en la economía por la sencilla razón de que establece impuestos que son exacciones de recursos de la sociedad por valores muy por encima de los gastos que prevé. Por supuesto que desde los sectores liberales y de la izquierda anti sistema aprovecharon sus apreciaciones, formuladas en la columna que tiene en el programa Desafío 20-19 que se emite por C5N, para descalificar el objetivo de la ley.
El economista, que estuvo entre los ternados para ocupar el Ministerio de Hacienda, rompe en sus declaraciones con la simplificación propagandística de que las derechas en el gobierno ajustan y los populistas gastan más de lo que ingresa. Con dato objetivos, desnuda las falacias de ese imaginario, que por otra parte ya hubo de ser desocultada por el desarrollismo de Frondizi y Frigerio y aquí por Carlos Rovira cuando ya en 1999 ni bien asumió le arrebató las banderas del equilibrio fiscal a la ortodoxia, pero sin bajar las inversiones en salud y educación sino aumentando la recaudación.
Álvarez Agis explicó que “cuando subís los impuestos más que los gastos, se habla de un ajuste. Los impuestos es sacarle plata del bolsillo a la gente, el gasto es ponerle plata en el bolsillo a la gente. Entonces, si subís los impuestos más de lo que bajas el gasto, es un ajuste. Pero esto esconde uno de los principales objetivos de la política económica: a quién le tocás el bolsillo y a quién le pone dinero en el bolsillo”.
A partir de este axioma demostró que la política económica de Macri fue expansiva y que la ley de Fernández aplica un ajuste.tipos de politica economicaExplicó que “hay dos tipos de política económica: expansiva, pongo plata; de ajuste, sacó plata”. ¿Cómo se hace una política expansiva? Destacó que hay dos opciones, o se sube el gasto o se reducen los impuestos. Pero se puede subir el gasto en beneficio de los ricos o de los de mayores ingresos. Macri subió no sólo el gasto para los ricos sino también para los pobres con el aumento y la incorporación de los monotributistas a la AUH. Asimismo, su política expansiva se manifestó con la baja de impuestos los ricos con la baja en las retenciones o el impuesto a bienes personales, pero también a los pobres con la baja del IVA a la canasta alimentaria. “Esta tipificación, lo que marca –subrayó- es que se puede hacer una política expansiva que beneficie a los ricos”. De todos modos señaló que la política de Macri fue contractiva porque terminó perjudicando a la clase media y baja y beneficiando a los ricos. Paradójicamente, observó, se puede hacer un ajuste que recaiga en los ricos y beneficie a los pobres. Desde esta perspectiva analizó la Ley de Fernández que subrayó es un ajuste que beneficia a los pobres.politica economica es un ajusteEl gráfico es elocuente, hay un ajuste por la sencilla razón de que el aumento de la recaudación prevista es de 6.450 millones de dólares y el aumento del gasto es de 2.021 millones de dólares. Con los impuestos se le saca plata a la gente.
Empezando por la columna de los ingresos, en bienes personales el aumento de la recaudación estimada es de 860 millones, pero este impuesto sólo lo pagan 1,8 millones de personas de los 18 millones de contribuyentes que tiene el sistema, es decir lo paga el 10% de los que mejores están en la Argentina.
En impuestos a las exportaciones se tiene previsto aumentar la recaudación en 2.150 millones de dólares que lo pagan las seis multinacionales exportadoras de cereales ya que se devolverá a los pequeños productores parte de la recaudado.
País es el nombre que se le ha dado a los impuestos al turismo y los gastos en el exterior, que se divulgó como el impuesto al dólar. Tiene prevista una recaudación de 3 mil millones de dólares. Reveló que los argentinos que viajan al exterior entre 1,5 y 2 millones de personas de 44 millones de personas. El aumento en los impuestos internos se estima en 430 millones de dólares. Remató subrayando que en general lo impuestos se aplican sobre los que “estamos menos peor, en un país en el que en los últimos cuatro años todos estamos un poco peor”
En la columna de gastos, sólo en dos meses se destinan 300 millones de dólares a los jubilados que ganan la mínima. En la tarjeta alimentaria el gasto estimado es de 860 millones de dólares. Como en el rubro anterior son gastos que se destinan a las personas más pobres. Finamente con subsidios, entre los que se computa el congelamiento de tarifas se invertirán también 860 millones de dólares.

 

Es decir que cuando se hace el balance entre las dos columnas es evidente que hay un ajuste ya que el aumento de los impuestos triplica el aumento del gasto. Pero el balance “distributivo” es progresista ya que ponen plata los ricos y los que menos peor están y reciben plata los que peores están. En síntesis, mejora la distribución del ingreso en la Argentina.