En ingeniería se dice poner en régimen cuando se pone en funcionamiento una nueva fábrica y se lo deja andar hasta que todo responda a la perfección. “Poner en régimen” es un concepto que puede ayudar a interpretar el momento político en las relaciones al interior de las dos fuerzas mayoritarias de la Argentina que hoy se expresan electoralmente en un bi-frentismo. Se analizan los equilibrios inestables entre albertistas, cristinistas y massistas en el FdT y entre “duros y dialoguistas” en JxC. Pero a las dos fuerzas no sólo les falta “tempo” sino fundamentalmente territorio para no caer en la óptica del centralismo porteño.

Viernes, 14 de julio de 2020. Por Aníbal Velázquez*. En ingeniería se dice poner en régimen cuando se pone en funcionamiento una nueva fábrica y se la deja andar hasta que todo responda a la perfección. Este concepto extendido a otras prácticas revela con claridad los procesos de abstracción dialécticos de la construcción del conocimiento que se estructura en, una idea y vuelta, entre lo empírico y la formulación científica, pero no de una ida y vuelta circular, propia del conocimiento vulgar sino en una elevación espiralada.
“Poner en régimen” es un concepto que puede ayudar a interpretar el momento político en las relaciones al interior de las dos fuerzas mayoritarias de la Argentina que hoy se expresan electoralmente en un bi-frentismo. De acuerdo a lo que se deja trascender, diríamos que tanto el Frente de Todos como Juntos por el Cambio han “instalado su fábrica”.
En la oposición mayoritaria, las diferencias entre los “duros” liderados por el macrismo aliado a los gorilas explícitos de lo que fue el radicalismo en contra de los “moderados” entre los que se cuentan gobernadores e intendentes con responsabilidad de gestión, es una disputa por la identidad. Para que se entienda fácil: entre antiperonistas y la derecha “racional”, que pretende construir un espacio que supere el estado de guerra permanente contra los adversarios políticos.
Ese enfrentamiento, por más que se haya institucionalizado en la mesa directiva que restó poder al extremismo de Bullrich, no están dejando andar las máquinas de la fábrica. Y utilizando el léxico de mi profesión han roto la dialéctica con el pueblo y al exacerbar un discurso para sus seguidores fanáticos, están lejos de “poner en régimen” al Frente. No se dan tiempo
Ejemplos de la sabiduría del pueblo
“Poner en régimen” demanda la sabiduría de entender los procesos que tienen en el tiempo una categoría imprescindible. Es la sabiduría de nuestros ancestros guaraníes y extendidamente la sabiduría popular.
Es leyenda la capacidad de “atar con alambre” de nuestros ferroviarios en los años del auge del ferrocarril.
Pero hay dos ejemplos que quiero destacar.
Cuenta la historia de Oreste Berta: un ícono, una leyenda, un hombre humilde y muy capaz, que se inició como mecánico, pero pronto se transformó en un genio de la ingeniería y un referente obligado para los preparadores de motores, autos y motos de competición del mundo entero.
Apodado “El Mago” por sus creaciones técnicas, revolucionó al automovilismo nacional y mundial. Pero no salió de la academia. Fue autodidacta. Un mecánico que discutía con sus profesores y se dedicó a estudiar por su cuenta. Pero en su fama está olvidado también otro ignoto mecánico, vestido casi de linyera que le sugirió a Berta un retoque en el carburador Weber 45.

Hay otra leyenda, aquí en Posadas. En diciembre del año 1972 el diario “El Tribuno” de Salta adquiría en la Argentina la primera rotativa off set para imprimir su periódico. Los ingenieros suecos que pondrían en funcionamiento la máquina tardaron en llegar al país. En mayo del 1973, Lucho Pérez, de El Territorio, compra, en la misma fábrica sueca, la misma rotativa para off set que en esos años revolucionaba la industria y modificaba los trabajos en las imprentas. La rotativa llegó, pero había que hacerla funcionar. Cuentan que un joven, que creció entre las máquinas del diario donde habitaban también los famosos linotipistas que sabían leer el plomo al revés, se ofreció a ponerla en funcionamiento. Desde su saber práctico le encontró casi como natural la forma de ponerla en equilibrio. Como los ingenieros suecos se demoraban en su soberbia del monopolio del saber, Lucho le preguntó si no haría alguna macana en el intento. El joven le aseguró que no. Como el director del diario, un verdadero editor y de los periodistas comprometidos con la verdad y la mística de la profesión, lo autorizó. Después de varias jornadas hizo que la primera off set en funcionamiento en nuestro país fuera misionera. Cuando meses después llegaron los ingenieros fabricantes de la máquina, ofendidos y prepotentes pidieron supervisar la rotativa amenazando con la caducidad de la garantía. Para su asombro, la rotativa estaba funcionando a la perfección. Pidieron conocer al instalador para preguntarle cómo lo había hecho y, para mayor asombro aun, la técnica del instalador fue innovadora por lo que la fábrica encomendaría adoptarla en más.
El equilibrio en el Frente de Todos
Leemos en Letra P, un medio alternativo de amplia difusión, una nota que hace referencia al rol de Cristina Fernández de Kirchner como la garante del equilibrio al interior del Frente de Todos.
Afirma que “no es Alberto Fernández el único que hace equilibrio. También lo hace, aunque no parezca, su socia principal. Eso dicen los incondicionales de Cristina Fernández de Kirchner, aunque no lo crea nadie al otro lado de la polarización y pocos en el ancho oficialismo. La vicepresidenta volvió a sorprender el martes último con su mensaje a través de Twitter, esta vez en respaldo del cuestionado Martín Guzmán. Excepcionalidad pura, alguien logró que la expresidenta viera las imágenes de TN y la entrevista que el ministro de Economía le dio al programa “Verdad/Consecuencia”. Unas horas después, CFK le pidió a la productora Sucesos Argentinos que armara un video con los 58 segundos que consideraba esenciales de la charla de 20 minutos. El resultado se viralizó al día siguiente con la negativa de Guzmán a seguir mejorando la oferta a los grandes fondos porque eso implicaría aumentar el desempleo y ajustar -más- sobre las jubilaciones. “Clarito como el agua”, Cristina hizo su pronunciamiento sin que nadie se lo pidiera y sin avisarle a nadie, según dijeron a Letra P en la Casa Rosada. Así dio muestras, una vez más, de su sentido de la oportunidad y de su poder indisimulable en el esquema oficial…CFK apareció en un contexto en el que el Círculo Rojo presiona por un cambio de gabinete y un sector del Frente de Todos agita versiones de que puede haber un reemplazo de Guzmán que sintonice con “el plan” que reclama el establishment. “Ella está diciendo ‘no se confundan y hasta acá llegamos’. Es un mensaje para los fondos y también para los que le están serruchando el piso a Martín desde adentro”, interpretó ante Letra P un empresario de los que suele visitar a Cristina y hablar sobre el tema de la deuda…”
Este apoyo contrasta con la difusión que hizo CFK de la nota de Alfredo Zaiat con críticas al contrato social que Fernández puso en escena el 9 de julio al sentar en la Quinta de Olivos a empresarios como el presidente de la Sociedad Rural.

Como otros analistas porteños, se habla de “equilibrio” al interior del FdT donde también convive Sergio Massa y sus opiniones que muchas veces se corren del centro a la derecha.
Desde el concepto de “poner en régimen” que traemos desde la disciplina de los ingenieros, también advertimos que los acuerdos al interior del Frente gobernante, a su fábrica también, para ponerse en régimen, no la falta sólo la categoría tiempo también la de espacio.
Al equilibrio le falta territorio
¿De qué equilibrio hablan? cuando la falta el espacio que observamos, en política hablamos de territorio.
Fastidiado por el trato discriminatorio del país central con los ciudadanos de las provincias un diputado nacional decía: “Los porteños creen que en el AMBA viven todos los genios, diseñan gabinetes, actúan como si los votos fueran todos de ellos, acuerdan entre ellos y luego te informan”.
No significa que Misiones no haya aportado sus hombres a la política nacional. Haciendo un breve repaso: Cacho Barrios dejó la gobernación de Misiones antes de tiempo para integrar el gabinete de Alfonsín. Tuvimos un vice presidente provisional con Mario Losada en épocas de de la Rúa, hasta un presidente efímero en la misma época. Humberto Schiavoni fue presidente del PRO que es el eje del Frente mayoritario de las oposiciones. El secretario de energía de la nación, el ingeniero atómico Sergio Lanziani, es misionero.
Pero, lamentablemente, todos fueron cooptados por el país central. Después de los años de excepción cuando desde 2003 hasta 2015, la EBY respondió a los mandatos estratégicos de la Renovación, desde la consagración de Macri los misioneros perdimos poder en la toma de decisiones y hoy no se puede disimular que esa toma de decisión la tienen los correntinos aliados a los intereses nacionales en el manejo del sector energético.
La democracia argentina es unitaria, lo sabemos. Lo declamado por el presidente en sus discursos de federalizar los consensos se quedan en eso. Por ahora. Claro que solo transcurrieron siete meses de mandato, y con la emergencia de la pandemia, es cierto.
Volviendo al concepto de poner en régimen, el tiempo que se necesita para pulsear el funcionamiento de una nueva fábrica, sabemos que es necesario para que todo responda a la perfección, pero el tiempo se puede agotar en el deterioro de las máquinas.
Genios en Misiones
Así como en ingeniería no se trata sólo de los cálculos de los profesionales ya que los ladrillos los colocan los trabajadores, los equilibrios, tanto de las fuerzas del FdT como del JxC no se establecerán por el dibujo de los genios de Buenos Aires. Al equilibrio le faltan las provincias.
Esta semana tuvimos la noticia de que un nuevo ingeniero nuclear se recibía en el Balseiro, con la exposición de su tesis al que lo calificaron con Diez. Misionero él, Mauricio Debarbora, 25 años, de Posadas. Alumno del Jansen. Ingeniería en la UNAM Obera. “Cayó en la educación pública”.
La novedad está (el año pasado tuvimos dos egresados misioneros de Campo Viera y Oberá) en que su exposición fuera seguida por científicos del INVAP y de la NASA porque innovaba el software de análisis de métodos de varianza y su implementación al código Montecarlo OPENM
MC del MIT Massachusetts. Un sistema que mejora la seguridad nuclear.
En nación y acá todos comentan admirados la administración de los recursos provinciales.
Las inversiones logradas como si no atravesáramos crisis que nos afectan desde aquel tractorazo del primer gobierno de Carlos Rovira.
Creaciones como El Centro del Conocimiento, El hospital Escuela, el Centro del Cáncer, el próximo Centro Cardiovascular y demás centros de salud, la inversión en educación y las inversiones conjuntas en infraestructura viales, por decir algunos de lo que despiertan admiración.
Y a veces, con todo el riesgo que ello implica, plantarse ante la estructura unitaria de la política nacional que cree que el país termina en el AMBA, es lo más. “El mago del Monte” invirtió el armado de la Weber 45 de la política para que funcione a la perfección.
*Ingeniero. Dirigente gremial y político.