El Ministerio de Ambiente de la Nación emitió un comunicado de prensa donde celebra las medidas instrumentadas en Salta. Esa provincia utilizó el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del organismo nacional como herramienta de detección de desmontes. Greenpeace propone “avanzar de manera urgente hacia un futuro justo y verde basado en un sistema económico más inclusivo y equitativo”.

Sábado 25 de julio de 2020. El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, destacó el trabajo de la provincia de Salta que inició 36 sumarios administrativos por cambios ilegales de uso de suelo en 546 hectáreas sobre las cuales dictaron la paralización inmediata de las actividades de desmonte.
“Celebramos que Salta se comprometa en la lucha contra los desmontes ilegales. Los bosques son captadores de carbono y actores clave contra el cambio climático. Necesitamos modificar la Ley de Bosques y avanzar en una política federal para su protección, manejo y conservación”, subrayó Cabandié.
Los trabajos ilegales fueron detectados en los departamentos salteños de Anta, La Candelaria, Metán, Orán, Rivadavia, Rosario de la Frontera y San Martín, gracias a las tareas de monitoreo y control que lleva adelante el Gobierno de la provincia y la Nación, mediante el Sistema de Alerta Temprana de Deforestación (SAT).
De las 546 hectáreas donde paralizaron las actividades y dispararon el proceso administrativo de sumario, 62,27 hectáreas corresponden a la categoría Uno de muy alto valor de conservación (rojo); otras 140,5 hectáreas son de mediano valor de conservación, categoría Dos (amarillo) y 343,5 hectáreas pertenecen a bajo valor de conservación, categoría Tres (verde), según lo previsto en el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos.

Nuevo “viejo” paradigma

Hernán Giardini
Hernán Giardini, de Greenpeace Argentina.

La pandemia no frenó el desmonte y durante el aislamiento desaparecieron 21 mil hectáreas de bosques.
El coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace Argentina, Hernán Giardini, aseguró a Télam que el mundo necesita “en forma urgente avanzar hacia un futuro justo y verde basado en un sistema económico más inclusivo y equitativo”.
En los últimos 30 años, la Argentina perdió unas ocho millones de hectáreas de bosques y la cuarentena impuesta en el país por la pandemia de Covid-19 en marzo no impidió el desmonte de otras 21 mil, lamentó Hernán Giardini, coordinador de la campaña del área de Greenpeace Argentina.
Giardini coordina la campaña de bosques desde hace 15 años y sostuvo en diálogo con Télam que el mundo necesita “en forma urgente avanzar hacia un futuro justo y verde basado en un sistema económico más inclusivo y equitativo que opere dentro de los límites ambientales de nuestro planeta y coloque a la ecología en el centro de la toma de decisiones”.
En una entrevista con la periodista Alba Silva, Giardini explicó que “hablamos de un nuevo paradigma para nuestra sociedad moderna, pero no es realmente nuevo; tenemos mucho que aprender de los pueblos indígenas y su forma tradicional de relacionarse con la naturaleza”.
En esa línea argumentó que el modelo del que habla requiere “deforestación cero, un cambio profundo en el uso de la tierra para apoyar a los pequeños agricultores para desarrollar la agroecología, no más extracción de combustibles fósiles o minerales” y, además, la “restauración de ecosistemas críticos y la creación de nuevas reservas en bosques y océanos. Esa transición no puede demorarse, debe empezar ya”, expresó.