La OMS dio a conocer su informe sobre el origen del coronavirus: si bien la investigación no pudo precisar el origen exacto del coronavirus, descartó que se haya producido en un laboratorio.

Lunes 29 de marzo de 2021 (Agencias). Este lunes se difundió finalmente el informe realizado por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca de cómo se originó el coronavirus. La misión de científicos opina que el virus se transmitió al hombre vía un animal intermedio por un murciélago y descartó prácticamente la tesis de que la pandemia se originara en un laboratorio, hipótesis que consideran “poco creíble”.
La publicación de este informe conjunto de científicos de la OMS y chinos se produce quince meses después de la aparición de los primeros casos en Wuhan, en el centro de China, y después de que la pandemia se haya cobrado al menos 2,7 millones de vidas en todo el mundo y haya devastado la economía planetaria.
El informe no llega a una conclusión exacta sobre el origen del coronavirus, pero señala que es necesario hacer estudios en una zona más amplia que China. Para los expertos, la transmisión del virus que provoca la covid-19 vía un animal intermedio es una hipótesis “entre probable y muy probable”.
Los científicos se inclinan por la teoría hasta ahora aceptada de que el virus se transmitió probablemente de un murciélago al hombre vía otro animal que aún no ha sido identificado. No obstante, la posibilidad de una transmisión directa entre el animal inicial y el hombre es todavía considerada entre “posible y probable”.
El informe concluye, como ya adelantaron los expertos antes de terminar su misión en China en febrero, que es “extremadamente improbable” que el coronavirus se deba a un accidente o un escape de patógenos desde un laboratorio.
El gobierno del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, había acusado al Instituto de virología de Wuhan, que investiga coronavirus muy peligrosos, de haber dejado escapar el virus, de manera voluntaria o involuntaria. El Instituto fue uno de los lugares visitados por la misión de la OMS.
Los expertos, que llegaron a China a principios de enero, realizaron estudios también en el mercado de Huanan de Wuhan y en otros mercados de la ciudad pero no se encontraron “elementos que confirmen la presencia de animales infectados”. “Debe haber investigaciones en zonas más amplias y en un mayor número de países”, concluye el informe.

Sin identificar

El equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investigó el origen del coronavirus en Wuhan en enero concluyó que es “extremadamente improbable” que el patógeno se originara en el laboratorio de máxima seguridad de la ciudad china.
A continuación, algunos hechos clave sobre el laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan.

  • Alta seguridad –

El instituto alberga el Centro de Cultivo de Virus, el banco de virus más importante de Asia donde se preservan más de 1.500 variedades y es capaz de manejar patógenos de clase 4 (P4, la más alta posible), es decir virus peligrosos que se transmiten de persona a persona, como el Ébola.

El laboratorio P4 costó 300 millones de yuanes (42 millones de dólares) y se terminó en 2015, aunque no se abrió hasta 2018.

El instituto también tiene un laboratorio de nivel P3, que incluye varios coronavirus y que está operativo desde 2012.

  • Investigaciones punteras –

El instituto estudia algunas de las enfermedades más peligrosas del mundo y con anterioridad había investigado la relación entre los murciélagos y los brotes de enfermedades en China.

Sus científicos ayudaron a arrojar luz sobre el patógeno del covid-19 en los albores del brote en Wuhan.

En febrero de 2020, un grupo de investigadores publicó un trabajo que concluía que la constitución genética del nuevo virus era un 80% similar al coronavirus del SARS, y el 96% erá idéntico al coronavirus encontrado en los murciélagos.

Muchos científicos piensan que el virus que causa el covid-19 se originó en murciélagos y quizá haya pasado a los humanos a través de un mamífero desconocido a finales de 2019, en el mercado de abastos de Wuhan donde se vendían especies silvestres para consumo humano.

Liang Wannian, el jefe de los científicos chinos de la misión de la OMS, dijo al término de la misma que la transmisión animal sigue siendo la vía más probable, pero que aún “queda por identificar el huésped reservorio”.

  • La fuga del laboratorio –

Con anterioridad, cables diplomáticos estadounidenses, de los que se hizo eco el Washington Post, habían revelado la preocupación en Washington sobre las medidas de seguridad del laboratorio de Wuhan.

Shi Zhengli, una de las mayores expertas de China de coronavirus en murciélagos y vicedirectora del laboratorio P4, dijo en una entrevista a la Revista Científica Americana en junio de 2020 que al principio estaba preocupada por la posibilidad de que el virus hubiera escapado de su laboratorio.

Pero comprobaciones posteriores revelaron que la secuencia genética difiere de los virus que están en su laboratorio y Shi dijo que “apostaría su vida” a que no escapó de allí, según la prensa estatal china.

Pero esta teoría se mantuvo gracias a los ‘me gusta’ de Trump en las redes sociales. Su secretario de Estado Mike Pompeo insistió el año pasado en que había “pruebas significativas” de que el virus procedía del laboratorio aunque no las presentó.

Publicaciones como Le Monde y el Wall Street Journal, así como científicos de Harvard y Stanford, mantuvieron viva la teoría con la publicación de artículos e informes que aseguraban que era una posibilidad.

  • Conclusiones de la OMS –

La misión del equipo de la OMS en Wuhan incluyó una parada en el instituto de virología, donde se reunieron con científicos chinos, entre ellos Shi.

El jefe del equipo Peter Ben Embarek dijo al término de la misión que la teoría de una fuga del laboratorio era “altamente improbable” y que no estaría entre las “hipótesis” que sugerirán “para estudios futuros”.

La misión no encontró nada que revierta el consenso general en la comunidad científica sobre un origen natural del patógeno.

  • Persisten las dudas –

Pero los interrogantes sobre el laboratorio persisten. Sus críticos aseguran que el equipo de la OMS tuvo las manos atadas por los estrictos protocolos que impusieron los anfitriones chinos.

Los miembros del equipo pasaron cuatro horas en el instituto de virología, y solo una hora en el mercado, después de haber pasado dos semanas en su hotel en cuarentena sin poder poner los pies en la ciudad.

En una entrevista con la AFP, Ben Embarek manifestó su “frustración” por la falta de acceso a datos brutos durante su estancia en China.

El consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos Jake Sullivan manifestó su “honda preocupación” por la forma en que se llevó a cabo la misión e instó a China a poner a disposición “sus datos de los primeros días del brote”.