La noticia, que fue replicada por los principales medios de comunicación del mundo, generó debates tanto al interior como al exterior del movimiento LGBT. Principalmente, respecto a la letra “X” que fue situada en lugar de la “M” y la “F” que representan a los géneros binarios.

Miércoles 28 de julio de 2021. Los debates al interior del movimiento LGBT giran en torno a replantear la necesidad de explicitar el género de la persona en su Documento Nacional de Identidad, el DNI, y a la “X” que fue elegida para representar el género no binario. Respecto a esto, Jorge Ríos explicó en su columna de Plural TV –programa periodístico de Canal 4 Posadas–, que la letra “X” fue colocada en el lugar donde va el género del DNI, con la definición de “sexo”, debido a que es necesaria la especificación del género para poder viajar, según establecen los tratados internacionales. En eso se sustentó la explicación del presidente Alberto Fernández en el discurso de presentación de los documentos no binarios cuando dijo que “entre lo ideal y lo posible, vamos por lo posible”.
Y pone, el tema, también en debate la edad jubilatoria para las personas de género no binario. En la Argentina las mujeres se jubilan a los 60 años y los hombres a los 65. Respecto a esto, Ríos se preguntó “por qué hay una diferencia” y recordó la justificación formal para el caso: “que ellas se jubilen antes es una manera de reconocerles el trabajo doméstico. Entonces, si eso viene cambiando y el trabajo doméstico de a poco se va equilibrando entre los géneros, esa diferencia también empieza a perder sentido”, reflexionó.
Los cambios, lentos, se están dando. Hasta antes de este decreto, las posibilidades de consignar el ¿sexo? –el género- eran dos: M o F. Ahora surgió la X. Pero hay un poco más, advierte Ríos: “en el DNI, donde dice Sexo, en realidad se refiere al género. Hay un montón de cuestiones que se irán puliendo con el tiempo, resignificando, acomodando. Un ejemplo de esto fue el debate por el matrimonio igualitario, que modificó la letra del Código Civil para poder reglamentarlo”.
Son debates que ocurren hacia adentro y hacia afuera del movimiento LGBT y que plantean desafíos fuertes en el plano cultural, social y jurídico. Desafíos que deberán vencerse en pos de avanzar hacia la igualdad de género.
El decreto que oficializó esta normativa rescata que “el derecho a la identidad tiene una directa e indisoluble vinculación con el derecho a no sufrir discriminación, a la salud, a la intimidad y a realizar el propio plan de vida. Se constituye como un concepto genérico que ensambla otros derechos que tutelan diversos aspectos de la persona”.