La diputada provincial Mariela Aguirre destacó las leyes que dan relevancia el tratamiento de las adicciones, a partir de la creación de un Ministerio, un Programa con sus centros en distintos puntos de Misiones y recursos para enfrentar este problema que atraviesa a todas las clases sociales. En pandemia aumentó el consumo en los adultos y disminuyó en los jóvenes, dijo.


Miércoles 4 de agosto de 2021. La pandemia revela un dato curioso en el consumo de sustancias lícitas e ilícitas en Misiones: aumentó el consumo en los adultos, por lo general de bebidas alcohólicas, y disminuyó entre los jóvenes, que por lo general consumen entre sus pares y al estar más tiempo dentro de sus hogares, estuvieron más controlados.
El dato surge del Observatorio del Ministerio provincial de Adicciones y lo trae a la mesa de Plural TV la diputada Mariela Aguirre, del Frente Renovador, entrevistada sobre dos temáticas: consumos y adicciones.
Este contexto sanitario impactó con más fuerza en los adultos, donde “el alcohol entra como un elemento que anestesia, o como un depresor -que realmente los es- que viene a dosificar todas las inquietudes, el malestar, la incertidumbre; todo lo que se padece en este contexto de pandemia. El alcohol, la droga de mayor consumo y de mayores estragos, es legal y por lo tanto, tanto o más preocupante que las otras drogas, ilegales”, explicó la diputada renovadora.
Las miradas están puestas, en ese sentido, en la particularidad que trajo el Covid19, con su confinamiento y loas propias incertidumbres de un problema sanitario todavía no controlado, donde el alcohol es sumamente accesible para todos y además, dos particularidades aceptadas en el plano social: el consumo social y la presencia indiscutida en todo tipo de diversión.

-¿Las adicciones son un problema en Misiones?
-Sí, por supuesto que es un problema. Las adicciones son un problema de la sociedad global. Está en aumento en la medida de que el contexto lo permite; es un terreno abonado para múltiples consumos y también porque vivimos en una sociedad consumista. Por un lado, hay que aprender a convivir con esto y por otro, profundizar las herramientas gubernamentales para hacer frente a esta situación. Cuando pensamos en prevención debe ser sobre aquellos que nunca consumieron, para que no consuman; de aquellos que están consumiendo –también hay que prevenir-; y de aquellos que consumen y que si bien saben de los riesgos, elijen no dejar de hacerlo: también hay que trabajar con esa población. Pero también hay otros consumos, que no son de alcohol ni otras drogas sino que tienen que ver, por ejemplo, con otras adicciones: como a la tecnología; trastornos alimentarios, el trabajo y el juego: no tienen menor importancia que las otras; creció mucho el consumo de psicofármacos que si bien son legales, la manera de consumirlas y muchas veces con otras sustancias –legales o ilegales- pueden provocar una sobredosis o ser letal. Este es un problema global que no escapa a Misiones, tampoco.

-¿Esta problemática es transversal a todas las clases sociales?
-Por supuesto que sí. Esto no tiene que ver con una condición social; tiene que ver con una vulnerabilidad donde a veces la vulnerabilidad económica o cognitiva influye y por lo tanto está presente en todos los sectores y niveles de educación. A veces es más complejo, incluso, cuando son conscientes y eligen no dejar de consumir. Es propio de todos los sectores y por lo tanto, mucho más preocupante todavía.

-¿Cómo trabaja la Legislatura estos temas de las adicciones?
-Este año fue importante en materia de adicciones porque justamente la Cámara aprobó un proyecto de Ley: la creación de un programa provincial integral de consumos problemáticos, de adicciones. Dentro de este programa se incluye la creación de centros en distintas localidades para dar respuestas a esta problemática: Posadas, Eldorado, Oberá, Puerto Iguazú, en cuanto a accesibilidad del tratamiento. Este es un proyecto de ley que es de autoría del Presidente de la Cámara –Carlos Rovira-, mío, y de otros diputados mandato cumplido que también presentaron esta iniciativa. Escuché al presidente de la fundación Reto –Miguel Ángel Benítez, entrevistado en Plural TV antes que la diputada Aguirre- y conozco que hacen una gran labor y dan una respuesta muy importante a la sociedad y habló de la contención desde la palabra de Dios. Nosotros, desde el Gobierno, no teníamos una ley que contenga un programa. Y este programa viene a potenciar, de alguna manera, los servicios de salud pública, con herramientas para trabajar en la detección precoz con campañas. Y la creación de los centros -de tratamiento- viene a contribuir, a sostener también los tratamientos de cercanía. Que no tengan que viajar a Posadas para atenderse. Creo que de los elementos, no solamente de inclusión, sino de prevención, pero también es tranquilizador para la sociedad al tener la cercanía, o un lugar de referencia en su zona para acceder al tratamiento. El programa –creado este año- dependerá del Ministerio de Prevención de Adicciones, que se creó el año pasado: son dos leyes para Misiones que dan respuesta a un problema importante. Mientras en otras provincias se desmantelan los Ministerios o las Subsecretarías de prevención, misiones da legitimidad, reconoce y pone en la agenda este problema, para dar respuestas. No olvidemos que un Ministerio posiciona el trabajo sobre este problema de manera distinta. Le da la relevancia y como en toda política pública, le asigna recursos, tanto profesionales, humanos y económicos. Es una problemática costosa, no solo para mantener la atención, sino la internación, sostener los tratamientos y las recaídas, que son parte de esta problemática.

-¿Y cómo se previenen las adicciones desde el Estado?
-Lo principal es la educación. Llevar información a la población sobre los riesgos que tienen los consumos, por eso es que se insiste tanto. Y la ley contempla que se incluya en las currículas escolares también los contenidos para ser trabajados; con campañas de sensibilización para informar y que se conozcan los riesgos; no tenemos otra manera de llegar a la población que no sea a través de la información. Acá no existen medicamentos, vacunas, ni ninguna prescripción que no sea la educación. El estar informado.

RP – Misiones Plural