Parece poco alentador que recién a esta altura del año dirigentes de la Amayadap hayas logrado ser atendidos por autoridades nacionales para plantear la crisis del sector maderero, castigado como pocos por las políticas de apertura del gobierno de Macri.
Por Alejandro Fabián Spivak

“Más vale tarde que nunca”; dice el refrán popular. Después de casi un año de caminar los despachos oficiales del gobierno nacional, muchas veces sólo y otras acompañado por autoridades provinciales, dirigentes de Amayadap y de Faima, el empresario Román Queiroz logró que un funcionario de la Secretaría de Comercio Interior, en cierta forma se apiade de la situación por la que está pasando el sector maderero, en especial el rubro fenólico, compensando y aglomerado y le solicitó que Amayadap elabore un informe de situación.
Mientras tanto el sector sigue esperando una solución para paliar la crisis que ya se llevó “puesto” a empresas del Alto Paraná que debieron reducir personal.
Según el gremio maderero, en lo que va del año se produjeron más de 2.000 despidos. Es decir que unas 8.000 personas (se toma grupo familiar por cuatro) pasaron a engrosar el rubro de desocupados. Después de casi un año un funcionario a nivel nacional solicitó un informe.
Hace dos meses el diputado provincial por el Pro y representante del Ministerio del interior en la Provincia, Alfredo Schiavoni se comprometió ante los empresarios nucleados en Amayadap de lograr que el ministro de Industria de la Nación se reúna con los empresarios del sector.
Como se mencionara pasaron dos meses. Hasta el momento los dirigentes empresariales no tuvieron respuesta de parte del legislador provincial. Algunos madereros molestos sostuvieron que esperan no haber sido “utilizados” para el “book” de fotos del legislador.
Mientras tanto, como dijo el empresario Román Queiroz “debemos seguir viendo como la vamos llevando”.

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