El Papa Francisco advirtió ayer sobre el poder dictatorial de la alianza de los medios monopólicos con los gobiernos y consideró que la derogación de la ley antimonopólica fue “para entregar todo el aparato de la comunicación a una empresa, a una institución que calumnia, que dice falsedades, que debilita la vida democrática”. Clarín se puso el sayo y hoy inició la guerra “el Papa enojado vuelve a ser Bergoglio”, titula una editorial. El Papa no hace más que desocultar el perverso mecanismo instalado por medios, jueces, servicios de inteligencia y la complicad de políticos para manipular a la sociedad y restringir los espacios de resistencia.

Posadas (Martes, 19 de junio) El Papa desnudó ayer el método de opresión del poder hegemónico que se expresa en la alianza de los monopolios de la comunicación con jueces y fiscales. No fue directo pero tampoco nada sutil al aludir en una homilía a lo que sucede en la Argentina. Y Clarín se puso el sayo. Hoy responde desde la columna de uno de sus editores. La titulan “el Papa enojado vuelve a ser Bergoglio”. Es Ricardo Roa, el mismo repudiado varias veces por manipular información para sostener sus comentarios. Aclaramos, no por su opinión que fue ganada por la democracia sino por el desmanejo que hace de los datos. Quedan como legados del anti-periodismo sus alegatos contra Gils Carbó, Adriana Puiggrós o los Moyano después de que rompieran con Macri por supuesto. Hoy, como de costumbre manipula información para armar su relato. No hace más que confirmar la denuncia de Francisco.
Yendo por partes repasemos primero qué dijo el Papa. Para eso hay que ir a fuentes confiables. En este caso si es la voz del Papa, nada mejor que la Agencia Católica.
Informa ayer desde la ciudad del Vaticano, Titula:

Todas las dictaduras comenzaron adulterando la comunicación, advirtió el Papa

“Todas las dictaduras han comenzado así, adulterando la comunicación, poniendo la información en manos de una persona sin escrúpulos, de un gobierno sin escrúpulos”, advirtió el papa Francisco en la homilía de la misa matutina celebrada este lunes 18 de junio en la capilla de la Casa Santa Marta.
El pontífice denunció el control hegemónico de los medios de comunicación por parte de “gobiernos sin escrúpulos” para calumniar y destruir a los rivales: “así avanzan las dictaduras”, aseguró
Una vez que los medios de comunicación han sido neutralizados, “se comienza a juzgar a las instituciones que han sido debilitadas, se destruye a las personas, se las condena, y así avanza la dictadura. Las dictaduras, todas, han comenzado así, adulterando la comunicación, poniendo la información en manos de una persona sin escrúpulos, de un gobierno sin escrúpulos”.
El Santo Padre señaló que en muchos países se emplea el método de “destruir la comunicación libre” mediante la derogación de “la ley de medios de comunicación para entregar todo el aparato de la comunicación a una empresa, a una institución que calumnia, que dice falsedades, que debilita la vida democrática”.
En este sentido, el pontífice indicó que esta actitud también existe en el ámbito de las relaciones personales cuando se calumnia o se difunden escándalos de otras personas. “Comunicar escándalos es algo que tiene una seducción enorme. Se seduce con escándalos, las buenas noticias no seducen”, lamentó.
Entonces, “la comunicación de ese escándalo se extiende y esa persona, esa institución, ese país termina en ruinas. No se juzga a la persona, se juzga a las ruinas de la persona y de las instituciones para que no puedan defenderse”.
Para explicar la maldad existente en la calumnia y cómo los poderes se sirven de ella para lograr sus objetivos, el Santo Padre explicó la Primera Lectura del día, un fragmento del Libro Primero de los Reyes en el que se narra cómo la mujer de Ajab, rey de Israel, se valió de la calumnia para matar a Nabot y robarle su terreno, que ambicionaba el rey.
“El rey Acab deseaba la viña de Nabot y le ofrece dinero. Pero aquel terreno formaba parte de la herencia de sus padres, por lo que Nabot rechaza la oferta. Entonces Acab, que era un caprichoso, hace como los niños cuando no consiguen lo que quieren: llora. Después, siguiendo el consejo de su mujer, la cruel Jezabel, lo hace acusar falsamente, lo mata y toma posesión de su viña”, resumió Francisco.
“Nabot, por lo tanto, es un mártir de la fidelidad a la herencia que recibió de sus padres, una herencia que iba más allá de la viña, una herencia del corazón”, explicó.
En este sentido, explicó que el martirio de Nabot es un antecedente del sacrificio de Jesús en la Cruz, o del martirio de San Esteban y de todos los mártires condenados con falsas acusaciones y calumnias. La calumnia de Acab hacia Nabot es, según el parecer del Papa, paradigmática del modo de proceder de mucha gente, “de muchos Jefes de Estado y de gobierno. Se comienza con una mentira y, tras haber destruida ya sea a una persona, o a una institución, se lo juzga y condena”.
“Hay muchas personas, muchos países destruidos por dictaduras malvadas y calumniadoras. Pensemos, por ejemplo, en las dictaduras del pasado siglo. Pensemos en las persecuciones contra los hebreos, por ejemplo. Una comunicación calumniosa contra los hebreos que los llevó a Auschwitz porque no merecían vivir. Es un horror, pero un horror que continúa sucediendo hoy: en las pequeñas sociedades, en las personas de muchos países. El primer paso es apropiarse de la comunicación y, luego, la destrucción, el juicio y la muerte”, concluyó.
El apóstol Santiago habla justamente de la “capacidad destructiva de la comunicación malvada”. En conclusión, el Papa Francisco exhorta a releer la historia de Nabot en el capítulo 21 del Primer Libro de los Reyes y pensar “en tantas personas destruidas, en tantos países destruidos, en tantas dictaduras con ‘con guantes blancos’, que han destruido los países.

Clarín se puso el sayo: “El Papa enojado vuelve a ser Bergoglio”

Dice Roa en Clarín de hoy: “Es comprensible que el Papa condene el aborto. No podría decir otra cosa. Lo que no es comprensible es su exabrupto de vincular el aborto con el nazismo. Que es ir tan lejos como asociar a una parte grande de nuestra sociedad con el nazismo.
Dijo: “Todos se escandalizan por lo que hacían los nazis por la pureza de la raza. Hoy hacemos lo mismo, pero con guantes blancos”. Y más: el aborto es “un homicidio de niños”. Es decir: un desafío a la voluntad de Dios.
El Papa está enfurecido por la despenalización en Diputados. Más que en Diputados, en su propio país. Para todo el mundo, el país del Papa. Nunca dijo nada sobre el aborto en los países que visitó. Lo descoloca acá y pierde autoridad afuera. Se supone que eso provocó la reacción visceral. También se supone que eso no justifica que compare la media sanción de la ley con el horror del nazismo.
El Papa advirtió sobre “la capacidad destructiva de la comunicación malvada”. El Papa siguió día a día y hasta el final el conteo de votos. Con la apelación a los crímenes nazis ha decidido jugar mucho más fuerte ahora sobre el Senado. Otra cosa que se supone es que el discurso es para quienes lo ven en la interna de la Iglesia como un Papa demasiado aggiornado.
Arremetió contra diputados y arremetió sobre todo contra Macri, al que acusa de impulsar el proyecto y operar para que fuera aprobado aunque había prometido neutralidad. Al Papa le toca influir sobre los católicos. A Macri no le toca influir ni sobre los católicos ni sobre los no católicos. Hay una vieja factura entre ellos que volvió a ser presentada: Francisco dijo que la única familia de Dios es la de un hombre con una mujer. Una crítica al matrimonio igualitario que Macri cuando era jefe de Gobierno no frenó como el cardenal Bergoglio le pidió.
Aquel fue también un debate complejo y cruzado por las convicciones religiosas y las libertades individuales. Al fin de cuentas es el Congreso el que decide lo que corresponde y lo que no corresponde en la democracia.
Con el aborto legal hay algo más: una inocultable corriente social que lo empuja y que es signo visible de época. Una ola mucho más que feminista y con la que se puede coincidir o no pero que no se puede negar.
Cruza a la sociedad y cruza a la política. El kirchnerismo y la izquierda votaron casi sin fisuras. El peronismo y Cambiemos, divididos. Otro fenómeno de este proyecto: la irrupción de un bloque de diputadas de todos los partidos que operaron como un solo partido. Más que transversalidad, convicción pura. Macri dejó en libertad a sus legisladores que armaron dos grupos militantes y hasta se fotografiaron separados.
Hubo otra imagen que muestra la profundidad de esa grieta: la macrista Lospennato abrazada al cristinista Rossi. Lospennato es ahijada política de Monzó, que presidió la sesión con un crucifijo sobre la mesa.
El Papa enojado vuelve a ser a Bergoglio. Marcos Peña comentó en el gabinete que en la Iglesia quieren excomulgar a los que votaron por el aborto.¿Serán sólo los de Cambiemos? Para la reunión de la Pastoral Social redujeron las invitaciones oficiales a los amigos de Francisco: Vidal, Stanley y Esteban Bullrich.
Sólo el Papa entiende dónde encaja acá en todo esto la ley de medios kirchnerista que ayer reivindicó y con la que los Kirchner buscaron desguazar al Grupo Clarín y alinear a los medios con la plata del Estado. Nació como una venganza y creció como un negocio: con la excusa de enfrentar un supuesto monopolio armó un real monopolio paraestatal.

El sindicato del crimen

Roa no hace más que confirmar la denuncia del Papa sobre la existencia de un mecanismo de dominación establecido en la alianza de los monopolios con el Poder Judicial. Que le cuenten a Lula sino. Y confirma el abuso dominante del medio al distorsionar las palabras del Papa referidas al aborto y el nazismo.
Otra vez, yendo a fuentes confiables. Lo que dijo el Papa según AICA es “Cuando en el embarazo se ve que quizás el niño no está bien o viene con cualquier cosa: la primera oferta es ´¿lo tiramos?´. El homicidio de los chicos. Para resolver una vida tranquila, se tira a un inocente”, expresó esta mañana el papa Francisco al recibir a representantes del Foro de Asociaciones familiares. El Santo Padre improvisó un discurso en el que dijo sobre el aborto que es “lo mismo que hacían los nazis para cuidar la raza pero con guantes blancos”.
Evidentemente se refería a la práctica del aborto de fetos con anomalías. Esa fue su remisión al nazismo.
Precisamente, son estas manipulaciones las que “encajan”, y no Roa se hace el distraído con la abolición de la ley de medios. Le falta admitir a los editores del Grupo Clarín, la categoría de “monopolio”. Con sus defectos y aciertos, la ley apuntaba a regular el poder que otorga el apropiarse de la información.
Hay que prestar atención a la denuncia del Papa. Desoculta el método de dominación a través del monopolio de los medios asociada a jueces, fiscales y aparatos de inteligencia.
En Misiones Plural hemos hecho referencia muchas veces a la existencia de este método. No es un invento de Magnetto, Stiusso, Carrió, Lijo, ni de la doctrina Irurzun. La construcción de un Estado de Bienestar sobre las ruinas de la España de Franco fue resistida por los intereses del statu quo. El ataque a Felipe González no apuntaba a lo que hacía, sino a la “corrupción” para desestabilizar su gobierno. Alfonso Guerra desnudó en esos años el mecanismo que ahora denuncia el Vaticano. Una radio cualquiera o una publicación daban una noticia falsa sobre un caso de corrupción deslizada por los Servis, la replicaba un diario de Madrid, la tomaba una diputada al estilo Carrió, y el diario confirmaba así la versión.
Este proceso calumnioso que ya figura en la Biblia como herramienta de dominación es el que ahora desnuda el Papa Francisco cuando se refiere al control hegemónico de los medios de comunicación por parte de “gobiernos sin escrúpulos” para calumniar y destruir a los rivales.

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