En contraposición a lo que se registra en otras provincias, la tasa de actividad en Misiones muestra un crecimiento en las últimas mediciones del Indec. El ministro de Agulla lo asocia  a la potencia de las pymes misioneras unidas a un Estado presente sostenido en la fortaleza de la política tributaria, a la administración financiera austera y a las políticas de desendeudamiento que se mantuvieron desde el primer gobierno de Rovira cuando se aprendió a “vivir con lo nuestro”.

Posadas (Jueves, 28 de junio) El ministro de Trabajo de la Provincia, Juan Carlos Agulla, afirmó que al contrario de la mayoría de las provincias, en Misiones no se ha resentido la tasa de actividad económica en el último año. En declaraciones formuladas al programa Plural que se emite los martes por Canal 4 de Posadas, sostuvo que la potencia de la economía misionera unida a la fortaleza de la política tributaria y a la administración financiera austera del Estado provincial, características reconocidas por las calificadoras internacionales, colaboraron para mantener un significativo nivel de actividad. También enfatizó que el Gobierno misionero impulsa “un Estado presente” y se preocupa “en especial por mantener las fuentes de trabajo”. Con esa convicción, la Provincia intervino en numerosos casos de empresas en riesgo, especialmente en el sector agro-forestal, aportando soluciones, aunque –lamentó el ministro- en 2016 y 2017 no se pudo contar con el “formidable instrumento”, de ayuda nacional directa a los trabajadores en casos de declaraciones preventivas de crisis que se tuvo a mano en años anteriores, en especial frente a los efectos de la crisis de 2008.
Buena: la tasa de actividad
Mala: caída en la construcción
En ese marco sostuvo que sí hubo desde fines de 2015 una caída de la construcción de viviendas, provocando que 5000 trabajadores de la construcción deban buscar ocupación por cuenta propia, engrosando el alto nivel de subocupación (las personas que trabajan menos de 35 horas semanales) que muestran los indicadores del mercado laboral misionero, donde en el primer trimestre de este año la desocupación alcanzó al 8%. Según el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos, (Ipec) que elabora sus mediciones en base a la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que se hace en Posadas únicamente; la tasa de actividad se elevó de 49,9% en el cuarto trimestre de 2016 a 53,5% en el mismo período de 2017. El empleo pasó de 48,5% a 52.0% y la tasa de desocupación de 2,8% a 2,7%. En el cuarto trimestre de 2017, en tanto, la tasa de subocupación horaria fue de 8,9% y de subocupación demandante de 7,6%.

La potencia de las Pymes

Respondiendo a preguntas de los periodistas de Plural, Agulla dijo que en el análisis comparativo de la Provincia con la Nación, los datos de desocupación son similares; “ahora, bien, analizando la situación de Misiones con otras provincias, la Provincia de Buenos Aires por ejemplo, los indicadores son del doble de desocupación de la que tiene Misiones y esto se da con muchas provincias y hay que tomarlo en cuenta”, precisó.
Misiones –indicó- tiene el índice más bajo de desocupación en el NEA, y está por debajo del promedio de desempleo no sólo en esta región, sino también en las regiones Norte y Cuyo. Esta realidad tiene que ver con el crecimiento de la tasa de actividad, “un índice que muestra claramente que el nivel de actividad económica en nuestra provincia no se ha resentido, como sí lo ha hecho en otras regiones del país, lo que muestra la potencia que tiene la actividad económica en Misiones”, recalcó. La potencia de las pymes nuestras, sobre todo en el sector agro-forestal, -matizó el funcionario- “se mantiene a pesar de haberse resentido a principios de 2016, a consecuencia de la apertura de las importaciones”. Recordando la intervención en el campo de terciados y fenólicos, donde la apertura irrestricta a los productos brasileños puso en jaque a la producción misionera, Agulla destacó la pronta intervención del Gobierno provincial, junto a empresarios y “a una dirigencia sindical responsable”, logrando incluso sentar a funcionarios nacionales para conseguir recuperar el cupo. Explicó que “es innumerable la cantidad de oportunidades en que el Gobierno provincial intervino, en silencio, ante empresas en riesgo, no sólo haciéndose ver en el lugar, sino aportando fórmulas para superar la situación y siempre con el mismo objetivo, mantener la mano de obra”. El titular de la cartera de Trabajo provincial hizo hincapié en que la Provincia tiene una mirada especial respecto a los sectores más vulnerables, y ello se traduce en la asignación presupuestaria, “que esta vez tendrá una fuerte inversión social como todos los años, algo que distingue a la provincia respecto al resto del país”, comparó. Tras recordar los esfuerzos realizados para colaborar en el mantenimiento de la actividad de un aserradero de unos 160 o 170 trabajadores en Azara, apuntando especialmente al daño social que produciría a esa localidad la paralización del aserradero, volvió a subrayar Agulla que para el Gobierno misionero “la preocupación mayor es mantener las fuentes de trabajo”.

Los más afectados

En este marco de sectores con una economía sólida, el funcionario manifestó que aunque Misiones “es una provincia que se ha caracterizado históricamente por el fuerte impulso a la construcción de viviendas y en nuestra ciudad tiene la mega obra en Itaembé Guazú”, el sector más afectado por la falta de trabajo a nivel provincial es el de la construcción, ya que la obra pública desde septiembre de 2015, aproximadamente, viene cayendo, mermó entre 30 y 35% y no ha recuperado hasta hoy el dinamismo. Debido a ello, contabilizó Agulla en 5000 los trabajadores de la construcción que están en el paro desde la fecha indicada y que alimentan las estadísticas de desocupación y subocupación. “En Posadas, y a mí me gusta traducir los porcentajes en cantidades, nosotros venimos sosteniendo con datos muy concretos, que el sector que realmente sintió la caída fue la construcción, que depende especialmente de la obra pública, y en cantidades, estos índices, de desocupación y subocupación, se refieren a 5000 personas”. Con una tasa de desocupación de 2,8 en el primer trimestre y una subocupación que claramente refleja en nuestra ciudad esto que señalamos, lo que tenemos que hacer es darle apoyo y tratar de proteger a estos trabajadores –los sub ocupados- que no pueden satisfacer sus necesidades mínimas y que buscan mantener a sus familias”, remarcó el ministro. Agregó que el sector de los pequeños aserraderos es el que más sufre por el impacto de las restricciones que devienen de políticas nacionales, y destacó la esperanza en el mismo en que se concreten los proyectos respecto a construcción de viviendas de madera, “y espero que las noticias que nos lleguen en adelante no se lleven estas esperanzas”, reflexionó.

Vivir con la nuestro

“Nosotros somos por naturaleza poderosamente optimistas, tenemos razones objetivas para serlo, y trabajamos sobre la realidad en el día a día. Nos da la razón el repaso conceptual de la fortaleza de nuestro sistema tributario, que tiene que ver obviamente con la actividad económica de nuestra provincia, y de nuestra administración financiera, que de acuerdo a lo que dicen las calificadoras internacionales sitúan a Misiones por encima de muchas provincias y de la Nación. Esto es el resultado de políticas económicas de muchos años, desde el gobierno de Carlos Rovira para acá, porque es verdad que la crisis de 2001 nos puso en la situación y necesidad de quitarnos de encima esa enorme deuda, y aprender a vivir con lo nuestro”, completó el ex diputado provincial y ministro de Trabajo de Misiones.

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