Diputados de Misiones repudian la decisión de la Cámara Federal de Casación de otorgar prisión domiciliaria al represor Jorge Stedind condenado por torturar y asesinar en 1976 al diputado alfonsinista Mario Amaya que había sido detenido desaparecido por defender presos políticos y asesorar a sindicatos.

Posadas (Martes, 14 de agosto) La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Representantes aprobó hoy por unanimidad el proyecto de repudiar la decisión judicial de la Cámara Federal de Casación de otorgar prisión domiciliaria al represor Jorge Osvaldo Steding, sólo por cumplir 70 años. Steding fue condenado por el secuestro tortura y muerte de Mario Abel Amaya en 1976.
Al fundamentar el proyecto que tuvo dictamen hoy, el diputado Héctor Escobar, observa que “la Cámara Federal de Casación abrió las puertas de par en par para los represores que hayan cumplido 70 años de edad”. Reveló que una sala del tribunal dictó el fallo acaso más esperado por los condenados por violaciones a los Derechos Humanos durante la última dictadura militar: concedió la prisión domiciliaria a un represor porque superó el límite etario y pese a que sus problemas de salud son menores: lumbalgia, hipertensión e hipoacusia.
“Se trata de los camaristas Carlos Mahiques y Eduardo Riggi, quienes beneficiaron Stedind que era guardia cárcel cuando perpetró las violaciones. Había sido condenado a 17 años de cárcel por el secuestro ilegal, las torturas y la muerte del diputado (1973-1976) y dirigente de la UCR
Mario Abel Amaya, quien fue secuestrado en agosto de 1976 junto con el ex diplomático radical Hipólito Solari Irigoyen, quien sobrevivió a la tortura. Amaya, asmático, no tuvo la misma fortuna. Poco antes de su deceso fue “legalizado” por la dictadura y trasladado en calidad de detenido a un hospital porteño.
“Amaya nació en Dolavon, Chubut, el 3 de agosto de 1935, abogado, reformista en la universidad y miembro de la Unión Cívica Radical. Desde el principio, adhirió al Movimiento de Renovación y Cambio que lideraba Raúl Alfonsín. Dedico su trabajo a asesorar a trabajadores y sindicatos. A inicios de los `70 comienza a defender a presos políticos detenidos en la cárcel de Rawson, entre ellos al dirigente sindical Agustín Tosco. En 1972 se produjo una fuga de presos políticos, durante la cual un grupo quedó atrapado en el aeropuerto de Trelew, quienes exigieron como garantía la presencia de los abogados radicales Mario Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen. Días después varios de los detenidos serían asesinados en lo que se conoce como la Masacre de Trelew.
“Amaya fue defensor de las causas populares, las libertades públicas y los derechos humanos.
La culpabilidad compartida de estos hechos recayó, en primer término, en el propio régimen que, encabezado por Jorge Rafael Videla, había establecido el terrorismo de Estado; luego, y como ejecutores del mismo, en quienes estaban al frente del V Cuerpo de Ejército, con sede en Bahía Blanca y con jurisdicción sobre la Patagonia, los generales René Azpitarte y Acdel Vilas. Este último venía manchado de sangre desde Tucumán y fue, como jefe de Seguridad, el que impartió la orden de detención clandestina. Finalmente, compartió la responsabilidad el entonces mayor Carlos Alberto Barbot, que desde el Distrito Militar de Trelew dirigía el área represiva de la zona donde se hicieron los secuestros. El apellido de nacimiento de este militar, que pasó a retiro como teniente coronel, es Barbotta. Ninguno de los nombrados tuvo la valentía de asumir los hechos que programaron, ordenaron o ejecutaron, ni se conoce tampoco que hayan tenido algún gesto de arrepentimiento.
“Poco antes de su deceso fue “legalizado” por la dictadura y trasladado en calidad de detenido al hospital de la cárcel de Villa Devoto. Su madre, fue autorizada a verlo, luego conto que al pasar frente a la cama donde se encontraba su hijo no pudo reconocerlo por el estado en que se encontraba como consecuencia de los sufrimientos que se le habían infligido. Por la noche, esa dama de gran temple, relataría entre sollozos el doloroso encuentro. Amaya falleció el 19 de octubre de 1976. Tenía 41 años”.

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