La repercusión que tuvo la reunión de gobernadores en la Casa de Entre Ríos tuvo lecturas meramente electoralistas en los medios porteños. Se encontraron con una realidad que no veían y siguen sin entender. Hay un movimiento en construcción, que es mucho más que un “espacio” ya que implica la existencia de una marcha de la periferia al centro que invierte la lógica del poder y rompe la trampa de la grieta. Desde la formación de un bloque propio en el Congreso existe una historia reciente de la que recordamos las invitaciones de Passalacqua a Urtubey y Schiaretti.

Posadas (jueves, 22 de noviembre) La repercusión que tuvo hoy en los medios nacionales la reunión de gobernadores realizada ayer en la Casa de Entre Ríos es tan desmesurada como esclarecedora de la miopía de los analistas porteños sobre la realidad argentina.
El título de Clarín da para una clase práctica: “Nuevo espacio político. El PJ Federal sumó 7 gobernadores y se fortalece para desafiar a Mauricio Macri y Cristina Kirchner”.
Por supuesto que lo pasan por la grieta, que es su negocio, tanto editorial como político, y por supuesto que no vacilan en manipular el sentido del encuentro. Pero lo notable, lo que desnuda el ombliguismo del poder fáctico, su indiferencia con el otro, es considerar como “nuevo” un movimiento que está subyacente en la política argentina desde antes de la organización nacional y que fue cobrando fuerza como corriente subterránea desde 2015.
La alternativa federal, hoy con mayúsculas, es una construcción política de las provincias, complicada por las diversidades regionales, llena de contradicciones por las diferencias estructurales, pero que encuentra en el momento histórico condiciones para unirse y crecer en autonomía.
El delirio antifederal de Clarín y la miopía de su abordaje es también palpable cuando considera que la movida es un “grupo que tuvo, largo tiempo, solo cuatro miembros. Por esa vía, el salteño Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, el senador Miguel Ángel Pichetto y el cordobés Juan Schiaretti pulsearon, negociaron y fijaron la fecha. Luego agregaron a Gustavo Bordet, jefe territorial de Entre Ríos, que ofició de anfitrión de la cumbre del peronismo no K que este miércoles al atardecer hizo un movimiento osado y de alto impacto: sumó siete gobernadores. El nuevo espacio -fue bautizado “Alternativa Federal”- logra una expansión en el territorio con la incorporación de siete gobernadores”.
El párrafo invierte la lógica del movimiento. Se le escapa la verdadera significación de la construcción, más que de un “espacio” como se dice ahora en el lenguaje de la asepsia política, de un movimiento de la periferia al centro, sin líderes definidos, sin los nombres con que los medios simplifican y reducen sentidos.

Historia reciente de construcción federal

Hay una historia que sabemos tiene raíces en las luchas por la independencia con sus legados y tradiciones que han constituido sentido común en las provincias. Aquí emergió después de la crisis de representación del 2001. Y fue Rovira el que pudo leer, en las demandas de la sociedad, un reclamo, digamos ontológico, a la política de asumir la representación de la identidad del pueblo misionero. La Renovación de la Concordia Social, como movimiento y no como partido tradicional, se fue enriqueciendo en la praxis de ese sentimiento que afloró en 2003 cuando desde el poder político se decidió las rupturas con los mandatos de Buenos Aires y los “capangas”. Sentimiento que volvió a fortalecer el movimiento en 2007 cuando desde la Casa Rosada se intentó desandar el camino de la autonomía. Otra vez la lectura correcta del pronunciamiento popular del 2006 como partícipe del formato de la Renovación como expresión de la alianza del poder político directamente con el pueblo más allá de las pertenencias a clases y sectores sociales. Fue la interpretación de las demandas que ahora se descubren en foros, como en Clacso, cuando se habla de redescubrir la categoría “pueblo”.
En las crónicas de misionesplural.net está registrada la lenta construcción federal que ahora sorprende a los porteños.

Confederación del Norte

Repasando algunas notas, en agosto de 2016 informábamos que Urtubey, que estuvo en Misiones invitado por Passalacqua, no descartó la posibilidad de conformar un bloque en el Congreso para sumar masa crítica a las demandas del NEA y NOA. Con un discurso claramente similar al roviriano en defensa de las autonomías provinciales y de ruptura con los alineamientos nacionales, habla de la construcción de un espacio político que se mueva en sentido de la periferia al centro para romper con los liderazgos porteños.
Bajo el subtítulo: “Confederación del Norte” se informaba: “La sintonía del discurso y de la estrategia desplegada por los gobernadores de Misiones y Salta para sostener sus autonomías en un escenario nacional de restauración conservadora despierta el interrogante del posicionamiento político partidario. Urtubey reveló tener el mismo diagnóstico de Rovira por la crisis del 2001 que, lo llevó a romper con la lógica de los alineamientos nacionales en 2003 para conformar el movimiento renovador con anclaje misionerista. El salteño está convencido de que los partidos tradicionales ya no son exclusivos en la representación popular. En este sentido denuncia “la lógica partidocrática” y la “perversa dialéctica de la politiquería”, que afirma entró en crisis en todo el mundo. La sociedad- considera- hoy se expresa de otra manera y construye conciencia desde las demandas concretas. Ya entonces denunciaba que “pretender que el peronismo privilegie la unidad a cualquier precio es un error táctico severo. No se puede pensar que todo es lo mismo, hay que dividir la paja del trigo. En ese marco los procesos electorales que vienen el año que viene van a ser un buen elemento de catalización que permitirá que para 2019 aparezcan nuevos liderazgos”. Pero advierte que “no se deben digitar los liderazgos de arriba hacia abajo, sino que se debe esperar que aparezcan de abajo hacia arriba”.

defensa del federalismo
Passalacqua y Urtubey en Posadas

Después del acto, en una breve charla con nuestros cronistas, en las que participaron también los diputados Orlando Franco y Roberto Chas, Urtubey admitió que se encuentra abocado a la construcción de un espacio dentro de la amplitud del movimiento peronista. No descartó que ese movimiento de abajo hacia arriba, en realidad puede tener el sentido: periferia al centro. Es decir desde las provincias al puerto de Buenos Aires. Consideró posible la conformación de un bloque en el Congreso que unifique las demandas de todas las provincias del Norte. Se formaría así una masa crítica sobre los puntos en común que tienen el NOA y el NEA que, dijo “somos el doble de pobres que la media de Argentina”. ¿Se viene una Confederación de provincias del Norte? Ya antes había señalado: “no creo en una construcción individual, creo en gestas colectivas.”

Bloque Misionero

Cuando en 2016, los representantes renovadores de Misiones formaron un bloque propio, informábamos, que ya en 2013 se conocía la intención de los renovadores constituirse como bancada autónoma. Fue antes de las elecciones legislativas por sugerencia de Carlos Rovira que ya anticipaba la necesidad de fortalecer los espacios institucionales en defensa del proyecto misionerista. Precisamente, el resultado electoral de ese año puso sobre la superficie el valor concreto y simbólico de las provincias llamadas “chicas” en el armado del kirchnerismo. Pese a perder en la Ciudad Autónoma, la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, el FPV pudo mantener el control de las dos cámaras del Congreso gracias a los votos de distritos como Misiones.
“Recordar las palabras de Rovira en la noche del 27 de Octubre de 2013 es hoy esclarecedor”, decíamos en 2016. La Renovación obtenía casi el 44% de los votos contra 26% del segundo, guarismos que cobraban una profunda significación si se comparaban con Buenos Aires donde el FPV perdía 44 a 32, y salía tercero en la Caba, Córdoba y Santa Fe.

La construcción de un espacio común

También en diciembre de 2017, señalábamos que Franco, que preside el bloque misionerista, reconocido con el nombre de Concordia Social, venía trabajando políticamente en el armado de un espacio de convergencia federal, precisamente con el propósito de unir las voces de las provincias en el recinto y hacerse valer con la fuerza de los números. No fue fácil ya que la tradición argentina hasta hace poco fue alinear a los legisladores en el Congreso de acuerdo con los mandatos de los partidos nacionales. La prédica de Franco a favor de privilegiar la representación de sus provincias era mirada con el riesgo de fragmentar la oposición o si se quiere los oficialismos, cuando la iniciativa apuesta a invertir la lógica de las lealtades partidarias. “No es fragmentar sino reforzar la unidad de acción en la diversidad y en el respeto a las identidades de cada provincia”, argumenta Franco, que interpreta así más ajustadamente el espíritu de época. El pronunciamiento de las urnas el 22-O le dio la razón al misionero que en estos últimos días logró tener más recepción para el armado del espacio.

El federalismo confederado como alternativa

En abril de 2017, cuando Schiaretti estuvo en Posadas, también se revelaban movidas en el sentido de construcción de un federalismo confederado como alternativa.
Se destacaba que la “distancia que pone de la concepción neoliberal de la teoría del derrame pero a la vez de la economía del kirchnerismo, por ejemplo cuando se pronuncia por la necesidad de una reforma del sistema tributario que establezca una presión del 32% en relación al PBI, tiene vertientes históricas que la respalda. Aunque en la conversación con los periodistas no surgió explícitamente el tema, al tradicional péndulo argentino entre las corrientes populares y las neoliberales, que expresan en la superficie el empate hegemónico entre sectores vinculados al sector externo y el mundo de las finanzas por un lado y los sectores dependientes del crecimiento del mercado interno, el aumento de salarios, el crédito barato y la industrialización, por el otro, resumidos sintéticamente, ese péndulo, decíamos, puede ser superado con la mirada alternativa del País Federal. Con el espíritu federal de la Confederación del siglo XIX, como rescata permanentemente Passalacqua. En sus definiciones Schiaretti precisaba que “hay una situación política inédita que hay en el país que significa crisis y oportunidades, es inédita porque es la primera vez que no se tiene la mayoría del Congreso Nacional, es la primera vez luego del regreso de la democracia y esto obliga a que haya el permanente diálogo, el permanente acuerdo y esto es muy bueno que se dialogue y se pueda. A mí me parece importante y lo compartíamos recién, con Hugo cuando estábamos almorzando que la primera responsabilidad que tenemos aquellos a los que el pueblo nos confío funciones para gobernar es evitar las crisis”.

schiaretti passalacqua
Passalacqua y Schiaretti en Posadas