El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), el obispo Oscar Vicente Ojea, recibió ayer a un grupo de dirigentes sociales, sindicales y del mundo empresario, que le entregaron el documento “Una Patria fundada en el trabajo y la solidaridad”. Más importantes que la propuestas que hablan del qué pero no del cómo, es el llamado a la construcción de consensos básicos para definir un modelo de desarrollo.

Buenos Aires (Viernes, 14 de diciembre) El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), el obispo Oscar Vicente Ojea, recibió ayer a un grupo de dirigentes sociales, sindicales y del mundo empresario, que le entregaron el documento “Una Patria fundada en el trabajo y la solidaridad”, al que consideran una contribución para concientizar sobre la grave situación social que hoy se vivla Conferencia Episcopal Argentina, el obispo estuvo acompañado por el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (Cepas), Jorge Lugones SJ, y también participó el presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, Emilio Inzaurraga.

El presidente de la CEA agradeció el documento y valoró esta iniciativa multisectorial, al tiempo que aseguró que la Iglesia intenta dialogar con todos los sectores que puedan aportar a la solución de los “problemas graves” planteados en el texto.

Asimismo, se comprometió ante los dirigentes a trasladar estas inquietudes a los espacios comunes de encuentro y trabajo.

El prelado señaló que la Cepas tiene la misión de “animar e iluminar la vida social en su aspecto económico, político y cultural con el mensaje del Evangelio” y ratificó que esa comisión “seguirá como ha sido hasta ahora, fortaleciendo el diálogo con todos los actores sociales”.

Por último, el obispo Ojea citó a los presentes lo enunciado por los obispos en el reciente mensaje de Navidad difundido tras la 181º reunión de la Comisión Permanente de la CEA: “El Dios hecho hombre nos recuerda cuánto vale cada ser humano. Así nos convoca a luchar por la justicia, a contribuir a la amistad social y a ser solidarios con los más pobres”.

En defensa de la industria nacional

En el documento reclaman un “cambio de dirección” del rumbo económico, ante la “preocupante” situación social, que tenga como eje un “modelo de país, sobre la base de la industria nacional, la producción y el empleo”.

“El aumento de la desocupación y la informalidad, resultado en gran medida del ahogo por el que atraviesa la industria nacional, la abrupta caída del consumo interno, las altas tasas de interés, el aumento indiscriminado de las tarifas, la apertura de las importaciones, el endeudamiento desproporcionado son cuestiones que requieren repensar el modelo de Nación”, dice el documento.

Desde la CEA aclararon que el texto “no ha sido elaborado” por el Episcopado, y que la reunión de ayer “no contempla una firma conjunta”, sino que el titular del organismo se limitó a recibir “la solicitud de audiencia por intermedio de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social”, que encabeza el obispo Jorge Lugones.

Entre los presentes estaban empresarios, como Guillermo Moretti, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA); los dirigentes sindicales Héctor Daer y Omar Plaini, y referentes del Frente Sindical para el Modelo Nacional, que encabezan el camionero Hugo Moyano, el bancario Sergio Palazzo y Ricardo Pignanelli, de Smata. También estuvieron referentes de las dos CTA, de ATE, de organizaciones sociales como Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), y del mutualismo y el cooperativismo.

Construcción de consensos para el desarrollo

El documento que se titula “Una Patria Fundada en la Solidaridad y el Trabajo” tiene el subtítulo “Mesa de Diálogo por el Trabajo y la Vida Digna”.  Son diez páginas donde se sienta posición sobre un modelo de país deseable que consensuaron las organizaciones mencionadas.

El documento plantea que “es necesario repensar un modelo de Nación con un desarrollo integral”.

Destaca también la necesidad de la “construcción de un consenso básico sobre un Modelo de País para todos reclama que todas las representaciones sociales, de los sindicatos, de la industria y el comercio, del campo y de las finanzas, de la economía popular y la social, las organizaciones libres de la comunidad, universidades y organismos de ciencia y técnica, se sientan convocados a la construcción de una Patria más justa y fraterna, para todos los habitantes de nuestro Pueblo sin exclusiones” .

El punto de partida es de preocupación por la actual situación socioeconómica que atraviesa el país apuntando “el aumento de la desocupación y la informalidad, resultado en gran medida del ahogo por el que atraviesa la industria nacional, en especial las pymes,  urbanas y rurales, las cooperativas y las economías regionales producido por la abrupta caída del consumo interno, las altas tasas de interés, el aumento indiscriminado de las tarifas, la apertura de las importaciones, el endeudamiento desproporcionado, son todas cuestiones que requieren repensar el modelo de Nación”.

En la redacción hay referencias a la figura del Papa Francisco con quien se “comparten diagnósticos”, con una defensa del trabajo en contraposición a un modelo basado en la especulación financiera. Hay un llamado a la defensa de la industria nacional, advertencias sobre el crecimiento exponencial del endeudamiento externo, sobre la crítica situación de los jubilados y pensionados y reclamos como la implementación concretas de políticas para la economía popular y el sector pyme. También se reivindica el rol fundamental del Estado con la recuperación de herramientas que permitan concretar el desarrollo económico como el control del comercio exterior y orientar el financiamiento hacia el sector productivo.

También señala “la necesidad de que este modelo parta de un principio compartido que se manifiesta en la comunidad de intereses entre el Movimiento de los Trabajadores y las Organizaciones Empresarias y Sociales de la producción nacional de bienes y servicios”.

Algunas de las propuestas realizadas:

-“Reconocemos el valor de un Estado que oriente el desarrollo teniendo como fin la protección del bien común y la promoción de la soberanía nacional”.

-“Un llamado de atención particular merece el proceso de endeudamiento público, (tanto externo como interno) de los últimos tiempos, no sólo por la magnitud del mismo, sino por la débil institucionalidad con la que ha sido producido”.

-“Subordinar la economía a la política: implica poner como destinatario de las políticas públicas al soberano de la democracia que es el pueblo”.

-“Defender la Industria Nacional, administrar en forma consensuada con cada sector productivo las importaciones, de modo de no deteriorar nuestro aparato productivo, y preservar los puestos de trabajo, sostener el mercado interno  sobre la base de paritarias libres y sin condicionamientos. También solicitamos acompañamiento para las empresas, incluyendo a las unidades productivas de la Economía Popular en situación crítica. En ese sentido propugnamos, también, la eliminación del impuesto a las ganancias para los/as trabajadores/as alcanzados por el mismo. Observamos con preocupación que el sistema tributario en su conjunto atenta contra la producción, exime a la especulación y genera que tributen proporcionalmente más aquellos/as que menos tienen”.

-“Es menester priorizar a las economías regionales bajo el criterio de seguridad alimentaria, mitigando la intermediación y la abismal desigualdad de oportunidades productivas y comerciales devenidas de los estructuralmente desmedidos poderes económicos y financieros”.

-“Rechazamos los procesos de concentración en todos los ámbitos económicos”.

-“Implementar el Consejo de la economía Popular, y dentro del mismo el Registro Nacional de la Economía Popular, conforme a la Ley de Emergencia Social, para planificar la implementación de políticas y para reconocer la realidad de los trabajadores de la Economía Popular con sus unidades productiva”.

-“Ante la situación crítica en la que nos encontramos, consideramos que hay que sancionar urgentemente la Ley de Emergencia Alimentaria”.

-“Reglamentar e implementar la Ley de Agricultura Familiar”.

-“Responder a la problemática de los/as jubilados/as y pensionados/as, sometidos a la pérdida creciente y cotidiana de su capacidad económica frente a necesidades básicas como la salud”.

-“Fortalecer el presupuesto destinado a la educación”.

-“El sistema financiero argentino: Resulta primordial poner el capital financiero al servicio de la producción para mejorar el producto argentino y la generación de empleo. El dinero puesto al servicio del dinero no genera otra cosa que pobreza y desigualdad”.

“-Facilitar y privilegiar en todo el universo de compras públicas, la participación de PyME, MicroPyME y unidades productivas de la Economía Popular y Social”.

-“Revertir el impacto enorme de las tarifas y segmentar el precio de los servicios públicos de acuerdo a la actividad productiva, y a las posibilidades de pago de los diferentes sectores de la sociedad”.

-“Reconocer la importancia de los sindicatos en la conformación del tejido social, particularmente para equilibrar las fuerzas de los factores de la producción y generar una dinámica de producción, distribución de la riqueza y consumo que constituye un círculo virtuoso en la búsqueda del bien común de la sociedad”.