Sólo el desayuno y la merienda de un hogar de clase media cuestan 8.220 pesos por mes. El dato refuta la realidad que dibujan las mediciones del INDEC que establece en 12.087 pesos el valor de la canasta básica alimentaria porque representa el 68% del presupuesto en comida.

Miércoles, 26 de junio de 2019. La canasta básica total, con la que se calcula la línea de pobreza, fue estimada en 30.338 pesos para que una familia tipo no caiga bajo la línea de la pobreza, según las mediciones del INDEC a mayo pasado. Al mismo tiempo el Instituto informó que la canasta básica alimentaria, que marca la línea de indigencia, siempre para una familia de dos adultos y dos hijos necesitó 12.087 pesos mensuales en mayo para cubrirla.
Son mediciones con metodologías que constituyen un protocolo que siguen los organismos de Estado en varios países. Desde la academia evidentemente no se pueden poner en duda sus conclusiones, pero desde el llano, desde esas familias “medidas” el impacto de los precios tiene otra realidad. Puede no ser científico, pero es lo que se vive.
Sostiene el INDEC que una familia con dos hijos necesita 12.087 para cubrir los gastos en alimentos. Es decir 403 pesos por día. Este dinero puede alcanzar, pero depende de la dieta y los hábitos de consumo.
Una familia que vive en uno de los barrios del Iprodha constituido por un policía y una maestra, por empezar en Posadas como en la mayoría de los hogares de Misiones no tiene dos hijos sino tres de promedio. Primera observación entonces.
En ese hogar, los padres tienen menos de 50 años con tres hijos de 17, 15 y 14 años. Habitualmente para el desayuno y la merienda, tomaban un vaso de leche o de yogurt acompañado de un sanguche de queso, el que se conoce como queso de máquina.
Nos decía, un litro de leche nos cuesta 65 pesos, el yogurt 59 pesos, el kilo de pan gracias al subsidio del gobierno provincial nos cuesta 60 pesos y no 100 como en Buenos Aires, y el queso nos sale 90 pesos porque compramos 250 gramos.
En total, esa familia sólo para merienda y desayuno gasta por día 274 pesos, es decir 8.220 pesos por mes.
Así, desde la vida de una familia de Itaembé Guazú se deja en evidencia que las mediciones del INDEC no reflejan la realidad plenamente. El organismo sostiene que con 12 mil pesos se puede comer y desde la cruda realidad le responden que sólo en desayuno y merienda gastan 8 mil.
La conclusión es obvia, el ajuste del que habla el gobierno nacional no se registra en el equilibrio de las cuentas del Estado sino en la caída de los ingresos de las familias argentinas. El ejemplo que contrasta las mediciones del INDEC con la realidad de las familias de clase media, pone en evidencia la regresividad de las políticas de distribución del ingreso y la destrucción de los hábitos de consumo popular.
El IPEC mide mejor
Como venimos sosteniendo, para la gente común, los indicadores en porcentajes tienen poca importancia ya que miden la evolución de la economía en función del poder adquisitivo de sus ingresos familiares. La realidad les golpea en la cuenta de sus casas, cuánto entra y cuánto se necesita para sostener el nivel de vida. Hay gastos que no siempre se reflejan en toda su magnitud en las mediciones de los institutos que tienen en cuenta un amplio abanico para calcular la inflación. Desde mayo se siente en los bolsillos de la clase media, por ejemplo, las subas en el precio de los planes del servicio de celulares de Personal.
El IPEC tiene en su página web una forma de medir en pesos y no en porcentajes los valores de las canastas, básica total que incluye todos los gastos de un núcleo determinado de hogares y el valor de la canasta alimentaria.
Pues bien, siguiendo ese ejercicio, estimamos que una familia con tres hijos que vive en Posadas necesitaba en mayo 20.824,87 pesos para cubrir la canasta básica alimentaria.
El cálculo de la Canasta en base a un hogar con tres hijos, todos en edad escolar entre 13 y 17 años, y padres entre 30 y 59 años, es una estimación que se corresponde más a la realidad de nuestra ciudad que el cálculo tradicional del INDEC que considera como tipo a un hogar con dos hijos. Si se toma en cuenta que, según las estadísticas fraccionadas en grupos de edad, Misiones tiene un total de 35,1 por ciento de personas entre los 0 a 14 años, no es arriesgado considerar que la media de los hogares tiene más de dos hijos. El INDEC toma el índice de la Capital Federal que tiene 18 por ciento de menores de 14 años sobre el total de su población. Es un contraste manifiesto que debe tomarse en cuenta para hacer los cálculos de los gastos que demanda mantener un hogar.