Hoy se inició la primera fase de flexibilización de la cuarentena, que autoriza la reincorporación de los trabajadores del sector industrial y de obras civiles, así como de empresas de prestación de servicios como peluquerías, abogados o labores domésticas.

Lunes 4 de mayo de 2020. El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, pidió hoy “no relajarse” al inicio de la denominada “cuarentena inteligente”, que permite reanudar parte de las actividades que quedaron suspendidas temporalmente por la pandemia de coronavirus, y expresó su confianza en el comportamiento ciudadano.
La fase uno de flexibilización de la cuarentena, que en principio durará hasta el 25 de mayo, autoriza a partir de hoy la reincorporación de los trabajadores del sector industrial y de obras civiles, así como de empresas de prestación de servicios como peluquerías, abogados o labores domésticas.
Abdo Benítez aseguró al respecto que las “medidas drásticas” adoptadas en un inicio permiten a Paraguay encarar “con confianza y relativa calma” esta nueva etapa, según citó la agencia de noticias DPA.
“Pero eso no significa relajarnos. Hay que mantener la disciplina y el respeto a las medidas sanitarias”, advirtió el mandatario, según informó el diario Última Hora.
El gobierno alertó además que las medidas no son irreversibles y que, por lo tanto, se podría volver a ordenar de nuevo la paralización de actividades, retrotrayendo las restricciones a las aplicadas al inicio de la cuarentena que se decretó el 11 de marzo.
El país sudamericano confirmó oficialmente 396 positivos por coronavirus y una docena de fallecidos.
En el área metropolitana de Asunción, la reanudación de parte de los trabajos se tradujo en aglomeraciones en el transporte público, pese a que las autoridades se habían comprometido a aumentar las frecuencias para garantizar un mínimo de distancia entre los pasajeros.
También ordenó el uso obligatorio de mascarilla para quienes utilicen el transporte público.
En la sede del Palacio de Justicia, donde se reanudaron hoy las actividades, también hubo largas filas para ingresar y en el acceso principal se habilitaron zonas de lavado de manos y el control de temperatura para prevenir contagios.