Cerca de 50 millones de empleos en el sector de viajes y turismo están en riesgo en el mundo debido a la pandemia global provocada por el coronavirus. La economía colaborativa representa una oportunidad económica donde todos puedan ganar y contribuir al desarrollo de zonas más vulnerables: unos 50 millones de empleos del sector viajes y turismo están en riesgo en el mundo debido a la pandemia provocada por el coronavirus.

Por Jorge Posdeley (*).

Viernes 29 de mayo de 2020. El mundo turístico globalizado sigue paralizado. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estimó que 50 millones de empleos en el sector de viajes y turismo están en riesgo en el mundo debido a la pandemia global provocada por el coronavirus. Todavía, el 100% de los países del mundo sigue aplicando restricciones a los viajes internacionales y un 72% de los países, incluido el nuestro, cerró por completo sus fronteras al turismo internacional, según la Organización Mundial del Turismo (OMT).
Incontables lugares reconocidos como iconos en cuanto a destinos turísticos internacionales en el planeta comenzaron a experimentar muy de cerca un fenómeno sin precedentes: “Estar sin turistas”, un verdadero fenómeno nunca visto en el mundo de los servicios a escala global. Según la información de la OMT, de los 217 destinos internacionales del mundo, un 72% (156 países) detuvieron por completo el turismo internacional. En un 25% de los países destinos, las restricciones llevan tres meses y en 40% de los países, las prohibiciones llevan al menos dos meses.
Los destinos se encuentran paralizados con “turista cero”, con aeropuertos cerrados sin vuelos que acercaran a los viajeros; con fronteras cerradas y con muchísima incertidumbre acerca de cómo se erradicará el virus de la faz de la tierra. Si esto no ocurre, el viajero podrá contagiarse en cualquier momento, en cualquier lugar y seguramente pensará bastante antes de emprender un viaje, o por lo menos dejará pasar esta oportunidad para cuando las condiciones sanitarias globales resulten más favorable para emprender su viaje: seguro que nadie querrá viajar para contraer el coronavirus.
Hasta que aparezca la vacuna o se trate de generar las condiciones sanitarias favorable en los destinos para el reinicio de las actividades, el sector ya posee una pérdida de 67 millones de dólares solo en concepto de llegadas internacionales y alrededor de 80.000 millones de dólares de los EEUU en ingresos (exportaciones del turismo). “Los datos disponibles comunicados por los destinos apuntan a un declive del 22% en las llegadas durante los tres primeros meses del año, según el último Barómetro OMT del Turismo Mundial. Según la misma fuente las llegadas en marzo registraron una caída abrupta del 57% tras el inicio del confinamiento en numerosos países.

Turismo fobia o anti masividad

paris
Sin embargo antes de que ocurriera esta crisis sanitaria, en incontables sitios de interés turísticos de carácter internacional ya comenzábamos a percibir un desprecio en constante crecimiento hacia la actividad turística conforme a la masividad extrema y a la sobresaturación de los atractivos o lugares, entonces se comenzaba a leer y a escuchar cada vez más fuerte y notorio el concepto de “turismo-fobia”.
Un término puesto en boga y en crecimiento a partir de la llegada de los turistas en cantidades en destino, que llenaban hoteles, colmaban restaurantes, saturaban las playas, desbordaban con sus vistas a los atractivos, generaban poca tranquilidad, disminuían el disfrute del destino en general y perjudicaba al atractivo porque lo degradaba, a esto se debe sumarle la disminución de los gastos promedios en los visitantes y que el aumento de los mismo precarizaba los servicios, disminuyendo la mano de obra y afectaba la calidad de vida de los habitantes del destino, sin embargo saturan shooping, ferias y comercios.
Esta fue la causa de que muchos lugareños afincados en destinos internacionales con muchísima afluencia turísticas comenzaron a reclamaran su espacio y su intimidad social frente al atropellamiento del turismo en masa, que más daño ocasionaban al destino en la ecuación a medir por el aporte económico que dejaban los viajeros y los inconvenientes que causaban o que dejaban al retirarse. Por citar un ejemplo, la ciudad Amsterdan con apenas 800 mil habitantes recibía un poco más un poco menos a 18 millones de turistas anualmente, a raíz de esto la comuna reaccionó con una política de poner un rápido freno a los turistas y a los visitantes.
Con el mismo fin, pausar la llegada de turistas. se ha creado en los territorios del sur de Europa la red SET (Ciudades del Sur de Europa frente a la Masificación del Turismo) para unir esfuerzos y luchar frente a esta problemática, integran esa red algunos destinos como Barcelona, Venecia, Lisboa, Madrid o Palma de Mallorca, que sufren las consecuencias del turismo masivo.
Seguramente esta situación de bonanza económica (recaudatoria) reflejada a partir de la actividad turística, formará parte de una historia reciente, muy reciente, y difícilmente repetible por lo menos a corto plazo a futuro, el fenómeno Covid 19 establecerá seguramente un nuevo arquetipo para estos destinos, por lo pronto se deberá buscar la fecha de reapertura como destino y por el otro extremo, empezar a ver una nueva oportunidad, única, de repensar en qué destino transformarse, a qué segmento prioritario apuntar y cómo serán sus servicios en una nueva escala de valoración turística, diferenciarse de los demás a partir de la sostenibilidad, no competir sino complementarse, lejos de seguramente del flagelo que imprime la masividad.
Una oportunidad única de cambiar el paradigma del “no vengan mas” a “vengan con responsabilidad” pero en otras condiciones y en otros formatos, con turistas, más responsables, más sustentable, más consciente, más responsable, solidarios y participativos, no tan masivos y destructivos a la vez.
Con la caída del turismo, millones de personas ven peligrar su oportunidad o su única oportunidad de sustento. Está claro que la actividad turística demostró a lo largo de los años su enorme capacidad de resiliencia y capacidad de readaptarse o recuperarse rápidamente de las adversidades. La actividad tiene una enorme capacidad y potencial de convertirse rápidamente en una fuente de ingreso para los agentes del sector privado y a los agentes del sector público a través de la cobranza de impuestos y de licencias.
La actividad turística deberá retomar la confianza y transformarse en un verdadero líder restableciendo las confianza en los posibles consumidores, favoreciendo al estimulo a los empresarios y a los emprendedores e incorporar como bandera la generación de nuevos empleos sustentables que incorporen al mundo de los servicios a mujeres y a los jóvenes, la innovación y la tecnología.
Este escenario socio-político-económico mundial genera una gran oportunidad para desarrollar emprendimientos y servicios con otra mirada económica, una mirada un poco más alejada al simple mercantilismo del cambio de servicios por dinero, cambiar por una mirada más cercana a la economía colaborativa una oportunidad económica en donde todos puedan ganar y contribuir al desarrollo de zonas de más vulnerables.
Este modelo económico lentamente se está transformando en una tendencia global y encontró en el sector de los servicios, más precisamente en el turismo, una nueva tendencia que modifica el modo tradicional de viajar y consumir servicios.
Estos nuevos formatos de locación de servicios proliferan en todo el mundo e inclusive es muy común localizar estos tipos de servicios, en España, Francia, Italia, Holanda y en otros países altamente desarrollados.

Pensar la recuperación

turismo cero
Con el fin de ayudar a los Estados Miembros a desarrollar un enfoque gradual para abordar la recuperación, la OMT diseñó el «Programa de asistencia técnica para la recuperación del turismo de la crisis de la COVID-19».
Este programa ofrece una orientación a los agentes del sector turístico públicos y privados. Trascribimos a continuación una de las propuestas, la de reorientar la cadena de valor del turismo hacia la sostenibilidad, que en nuestra escala local recién encontramos a unos pocos, muy poco que ha incorporado este concepto como política de crecimiento y desarrollo.
Reorientar la cadena de valor del turismo hacia la sostenibilidad, una mirada al futuro propuesto por la OMT
• Examinar en detalle la cadena de valor del turismo desde la perspectiva del consumo y la producción responsables.
• Proporcionar asistencia técnica y orientación a las microempresas y Pyme turísticas de la cadena de valor del turismo para la implementación de soluciones circulares.
• Identificar oportunidades financieras (para préstamos e inversiones) que apoyen el desarrollo sostenible del turismo, la economía circular y la incorporación de soluciones de uso eficiente de los recursos.
• Formular estrategias de consumo y producción sostenibles y enfoques circulares innovadores para guiar la transición hacia la recuperación económica fortaleciendo los distintos eslabones de la cadena de valor del turismo.
Repensar la actividad es el verdadero desafío pos covid19.

Iguazú, en el peor desafío

aeropuerto iguazu

El destino Iguazú se enfrenta al peor desafío de su historia, la pandemia del Covid19 le produjo un verdadero párate económico de carácter turístico y comercial trasfronterizo. Lleva más de 50 días confinados a la cuarentena social obligatoria sin movimientos económicos de ninguna naturaleza. Los establecimientos turísticos y comerciales se mantienen cerrado y como se sabe el turismo será una de las últimas actividades en reabrir sus puertas a los visitantes. Se espera que al comienzo solo vendrán a la ciudad de las Cataratas los turistas de cercanías, por lo cual esperar a un turista internacional se tornará más lejano en el tiempo y las fronteras con Brasil y Paraguay deberán esperar para ser reabiertos a que Brasil mejores su condición sanitaria, cosa a priori difícil de visibilizar una pronta fecha de integración.
En este marco la situación comienza a preocupar más de lo debido; ya se lleva un número importante de días sin operaciones económicas que debilitan a todo el sector turístico, comercial y exportador. La incertidumbre toma un rol determinante, no se avizora a corto plazo el momento de reabrir los locales, negocios o comercios, mientras las cadenas endeudamiento empresarial continúa y se potencia al cortarse la cadena de pagos, donde los empleados perciben menos y alimentan la cadena de deuda y postergación de deuda.
A toda esta situación crítica que vive el principal destino turístico de Misiones y unos de los principales destino del país, ahora se sumó una muy poca feliz publicación de uno de los principales canales de noticias de la argentina, TN, que publicó una placa haciendo alusión que para visitar las Cataratas “habrá que esperar” porque “Iguazú ya superó los 100 casos por Covid 19”. Se trata de una mentira que trasciende a nivel nacional y sienta precedente en el consciente o inconsciente colectivo del futuro visitante nacional, que seguramente en estos momentos estará eligiendo otro destino para visitar o por lo menos interiorizándose de otros lugares libres de coronavirus, ¡Nadie quiere visitar lugares con presencia de Covid19!
Con esta acción desmedida, mentirosa, inescrupulosa y hasta si se quiere sospechosa, lo único que se hace este holding periodístico es perjudicar al destino Iguazú, máxime teniendo en cuenta que algunas encuestas hablaban de que el destino Iguazú estaría ranqueados entre los tops five de los destinos a visitar por los connacionales pos pandemia.
Pero además de mirar las consecuencia negativa que ocasiona al turismo este formato de promoción masiva de carácter de negación inédita, habrá que mirar hacia atrás, en los trabajadores del turismo, al sector indirectamente vinculado al turismo y al sector de las prestaciones diferidas que también se verán afectadas.
Si el destino se manifiesta fuerte y consolidado como un verdadero clúster de los servicios y pretende de alguna manera rápido de la crisis volver al ruedo rápidamente, esta promoción negativa le puso un freno interesante, les mojó la oreja en un momento delicado y de muchísima sensibilidad económica y social, donde el destino deberá en su conjunto pedir a esta corporación mentirosa un resarcimiento por tanta mentira, pero lo deberá hacer entre todos.

(*) Magister en Turismo.