En la página oficial de campaña de Joe Biden, el presidente electo de los Estados Unidos de Norteamérica, explica la propuesta para lograr una revolución de energía impía y justicia ambiental. El sitio en español rescata varios conceptos y traza una línea sobre la posición que adoptará el grupo que dirigirá ese país, en tono de promesa.

Lunes 9 de noviembre de 2020. Desde los pueblos costeros hasta las granjas rurales y los centros urbanos, el cambio climático representa una amenaza existencial, no solo para nuestro medio ambiente, sino también para nuestra salud, nuestras comunidades, nuestra seguridad nacional y nuestro bienestar económico. También daña nuestras comunidades con tormentas que causan estragos en nuestros pueblos y ciudades, hogares y escuelas. Pone en riesgo nuestra seguridad nacional al generar una inestabilidad regional que requerirá actividades de socorro apoyadas por militares de los Estados Unidos y podría hacer que las áreas sean más vulnerables a las actividades terroristas.
El vicepresidente Biden sabe que no hay un desafío mayor para nuestro país y nuestro mundo. Hoy, él está delineando un plan audaz, una Revolución de Energía Limpia, para enfrentar esta grave amenaza y liderar al mundo en la confrontación de la emergencia climática.
Biden cree que el Green New Deal es un marco crucial para atacar los desafíos climáticos que enfrentamos. Captura poderosamente dos verdades básicas que están en el centro de su plan: (1) Estados Unidos necesita con urgencia adoptar una mayor ambición a una escala épica para cumplir el alcance de este desafío, y (2) nuestro medio ambiente y nuestra economía tienen una completa y total conexión.
Si podemos aprovechar toda nuestra energía y talentos, y la inigualable innovación estadounidense, podemos convertir esta amenaza en una oportunidad para revitalizar el sector energético de los Estados Unidos e impulsar el crecimiento de toda la economía. Podemos crear nuevas industrias que revitalicen nuestra manufactura, generen empleos de alta calidad y fortalezcan la clase media en ciudades y pueblos de los Estados Unidos. Podemos dirigir a los Estados Unidos para convertirse en la superpotencia de energía limpia del mundo. Podemos exportar nuestra tecnología de energía limpia a todo el mundo y crear empleos de alta calidad y clase media aquí en casa. Lograr una economía de energía limpia al 100% no es solo una obligación, es una oportunidad. Debemos adoptar un futuro de energía limpia de forma plena, no solo por todos nosotros hoy, sino también por nuestros hijos y nietos, para que su futuro sea más saludable, más seguro y más justo.
Como presidente, Biden dirigirá al mundo para enfrentar la emergencia climática y liderar a través del poder del ejemplo, asegurando que Estados Unidos logre una economía de energía limpia al 100% y emisiones netas cero a más tardar en 2050.

El Plan Biden:

  1. Asegurará que Estados Unidos logre una economía de energía limpia al 100% y alcance emisiones netas cero a más tardar en 2050. El primer día, Biden firmará una serie de nuevas órdenes ejecutivas con un alcance sin precedentes que irá más allá de la plataforma de la administración Obama-Biden y nos colocará en el camino correcto. Además, Biden exigirá que el Congreso promulgue una legislación en el primer año de su presidencia que: 1) establezca un mecanismo de cumplimiento que incluya importantes hitos a más tardar al final de su primer mandato en 2025; 2) realice una inversión histórica en energía limpia e investigación e innovación climática; 3) incentive el uso rápido de innovaciones de energía limpia en toda la economía, especialmente en las comunidades más afectadas por el cambio climático.
  2. Construirá una nación más fuerte y con más resiliencia. El primer día, Biden realizará inversiones inteligentes en infraestructura para reconstruir la nación y garantizar que nuestros edificios, agua, transporte e infraestructura energética puedan soportar los impactos del cambio climático. Cada dólar que se gaste para reconstruir nuestras carreteras, puentes, edificios, la red eléctrica y nuestra infraestructura de agua se utilizará para prevenir, reducir y resistir un clima cambiante. Como presidente, Biden utilizará el poder de convocatoria del gobierno para impulsar los esfuerzos de resiliencia climática, desarrollando planes regionales de resiliencia al clima, en asociación con universidades locales y laboratorios nacionales, con acceso local a la ciencia, datos, información, herramientas y capacitación más relevantes.
  3. Unirá al resto del mundo para enfrentar la amenaza del cambio climático. El cambio climático es un desafío global que requiere una acción decisiva de todos los países del mundo. Joe Biden sabe cómo apoyar a los aliados de Estados Unidos, sabe cómo enfrentar a los adversarios y cómo hablar de forma honesta con cualquier líder mundial sobre lo que debe hacerse. No solo volverá a comprometer a los Estados Unidos con el Acuerdo de París sobre el cambio climático, sino que irá mucho más allá. Dirigirá un esfuerzo para lograr que cada país importante aumente la ambición de sus objetivos climáticos nacionales. Se asegurará de que esos compromisos sean transparentes y aplicables, y evitará que los países hagan trampa utilizando el poder del ejemplo y las ventajas económicas de Estados Unidos. Integrará plenamente el cambio climático en nuestras estrategias de política exterior y seguridad nacional, así como en nuestro enfoque comercial.
  4. Enfrentará el abuso de poder de los contaminadores que dañan de manera desproporcionada a las comunidades de color y de bajos ingresos. Las comunidades vulnerables se ven afectadas de manera desproporcionada por la emergencia climática y la contaminación. El gobierno de Biden tomará medidas contra las compañías de combustibles fósiles y otros contaminadores, los cuales anteponen las ganancias a las personas y, a sabiendas, dañan nuestro medio ambiente y envenenan el aire, la tierra y el agua de nuestras comunidades, además de que ocultan información sobre los riesgos potenciales para la salud y el medio ambiente. El Plan Biden asegurará que las comunidades de todo el país, desde Flint, Michigan, hasta Harlan, Kentucky, y la costa de New Hampshire, tengan acceso a agua potable limpia y segura. Además, garantizará que el desarrollo de soluciones sea un proceso inclusivo, dirigido por la comunidad.
  5. Cumplirá nuestra obligación para con los trabajadores y las comunidades que impulsaron nuestra revolución industrial y las décadas posteriores de crecimiento económico. Este es el apoyo que se han ganado por alimentar la revolución industrial de nuestro país y las décadas de crecimiento económico. No vamos a dejar atrás a ningún trabajador ni a ninguna comunidad.
    Y, el vicepresidente Biden se ha comprometido a que Biden para presidente no acepte contribuciones de ejecutivos ni de corporaciones de petróleo, gas y carbón.
    El Plan Biden hará una inversión histórica en nuestro futuro de energía limpia y justicia ambiental, echando atrás los incentivos fiscales de Trump, que enriquecen a las corporaciones, a detrimento de los empleos estadounidenses y el medio ambiente. La propuesta de justicia climática y ambiental de Biden hará una inversión federal de $1.7 billones de dólares durante los próximos diez años, aprovechando inversiones adicionales estatales y locales y del sector privado, para un total de más de 5 billones de dólares. La reducción de impuestos del presidente Trump condujo a billones en recompras de acciones y creó nuevos incentivos para trasladar las ganancias al exterior. Joe Biden considera que deberíamos invertir en una Revolución de Energía Limpia que incentive la creación de empleos aquí en casa.
    El Plan Biden se pagará revirtiendo los excesos de los recortes de impuestos de Trump para las empresas; reduciendo los incentivos para los paraísos fiscales, la evasión y la subcontratación; garantizando que las empresas paguen su parte justa; cerrando otras lagunas en nuestro código fiscal que recompensan la riqueza, no el trabajo; y poniendo fin a los subsidios a los combustibles fósiles.

Pionero del cambio climático

Joe Biden, desde hace mucho tiempo, ha entendido la enormidad del cambio climático y siempre ha creído que tenemos un imperativo moral y económico de enfrentarlo. En 1986, presentó uno de los primeros proyectos de ley sobre el clima en el Congreso. Politifact recientemente lo llamó “pionero del cambio climático” y nombró a su temprano liderazgo “un punto de inflexión”.
Como presidente del Comité de Relaciones Exteriores, organizó varias audiencias sobre el cambio climático y reunió apoyo alrededor de una serie de resoluciones no vinculantes sobre el tema, en un intento por generar velocidad y fuerza para lograr acciones contra el cambio climático mundial. En 1998 fue un campeón clave de la Ley de Conservación de Bosques Tropicales, que permitió a Estados Unidos llegar a acuerdos con gobiernos extranjeros para conservar los bosques tropicales a cambio de alivio de la deuda (comúnmente conocidos como canjes de deuda por naturaleza).
En 2006, el senador Biden llevó a ejecutivos de BP y Chevron a retar los subsidios de la industria del petróleo.
Como vicepresidente, supervisó la Ley de Recuperación, la mayor inversión individual en energía limpia en la historia de los Estados Unidos. La administración Obama-Biden estableció límites históricos a la contaminación por carbono, duplicó los estándares de economía de combustible para automóviles y camiones, desató el potencial de energía renovable y limpia, y reunió al mundo para lograr los innovadores Acuerdos Climáticos de París.
Biden también entiende que el movimiento hacia un futuro más limpio viene de todos nosotros. En un discurso reciente en la Conferencia de Alcaldes de los Estados Unidos, aplaudió los esfuerzos que las ciudades y los estados han asumido por su cuenta, dado que el gobierno federal ha estado ausente durante los últimos dos años.

La promesa de Biden: ciencia, no ficción

“Los seres humanos han liberado una cantidad cada vez mayor de gases de efecto invernadero a la atmósfera a través de la quema de combustibles fósiles y, en menor medida, mediante la deforestación y los cambios en el uso de la tierra[…]. Este cambio ha intensificado el efecto invernadero natural, impulsando un aumento en las temperaturas de la superficie y otros cambios generalizados en el clima de la Tierra que no tienen precedentes en la historia de la civilización moderna”. Cuarta Evaluación Nacional del Clima
La contribución de los seres humanos al efecto invernadero es indiscutible. Los principales expertos en clima, incluidos los autores de la Cuarta Evaluación Nacional del Clima y el Informe Especial del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, han llegado a la conclusión de que se estima que las actividades humanas han provocado un aumento aproximado de 1.0°C en la temperatura mundial de la Tierra hasta la fecha. Las emisiones excesivas de CO2 causadas por actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, han contribuido a una grave exacerbación de un fenómeno natural conocido como el efecto invernadero. Este suceso natural tiene lugar cuando la radiación solar dirigida hacia la tierra llega a la atmósfera. La atmósfera refleja parte de la radiación, pero aproximadamente el 90% de la radiación es absorbida por la tierra y el agua, calentando así la tierra. Debido a los gases de efecto invernadero adicionales emitidos por los seres humanos, como el dióxido de carbono, el vapor de agua, el metano, el óxido nitroso y los clorofluorocarbonos, se atrapa más calor de lo normal, lo que contribuye a un aumento general de la temperatura global.
Si la temperatura global continúa aumentando a la tasa actual y supera los 1.5°C, la amenaza existencial para la vida no se limitará solo a los sistemas ecológicos, sino también se extenderá a la vida humana. Ya hemos comenzado a presenciar los impactos en la biodiversidad y el ecosistema, a medida que la pérdida y la extinción de las especies se han acelerado de manera inquietante como resultado del aumento de la temperatura del océano, de la reducción de las capas de hielo, del aumento del nivel del mar y mucho más. Mientras los efectos del calentamiento global empeoren, la salud humana, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria, el suministro de agua y el crecimiento económico, se pondrán en peligro. Nos corresponde a nosotros implementar un plan para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y comenzar a combatir los efectos consiguientes del calentamiento global, a largo y a corto plazo, tanto en el medio ambiente como en los seres humanos.

Impactos del cambio climático según la NASA:

• “Calentamiento de los océanos: los océanos han absorbido gran parte de este aumento de calor, con los 700 metros superiores (aproximadamente 2,300 pies) del océano mostrando un calentamiento de más de 0.4 grados Fahrenheit desde 1969.• “Disminución de las placas de hielo: las capas de hielo de la Antártida y de Groenlandia han disminuido en masa. Los datos de Gravity Recovery and Climate Experiment de la NASA, muestran que Groenlandia perdió un promedio de 286 mil millones de toneladas de hielo por año entre 1993 y 2016, mientras que la Antártida perdió unos 127 mil millones de toneladas de hielo por año durante el mismo período. La tasa de pérdida de masa de hielo en la Antártida se ha triplicado en la última década.
• “Retraimiento de glaciares: los glaciares se están retrayendo en casi todo el mundo, incluso en los Alpes, los Himalaya, los Andes, las Montañas Rocosas, Alaska y África.
• “Aumento del nivel del mar: el nivel global del mar aumentó aproximadamente 8 pulgadas durante el siglo pasado. Sin embargo, la tasa en las últimas dos décadas es de casi el doble de la del siglo pasado y se está acelerando ligeramente cada año.
• “Eventos extremos: el número de eventos de temperatura alta récord en los Estados Unidos ha aumentado, mientras que el número de eventos de temperatura baja récord ha ido disminuyendo desde 1950. Estados Unidos también ha sido testigo de un número creciente de eventos de lluvia intensa”.