La información de Primera Edición sobre los contratos millonarios del Grupo Macri con Yacyretá desde los 90 hasta la actualidad más allá de los colores políticos de los gobiernos de turno, fue una bomba desactivada por el juez Bonadío al limitar sus investigaciones entre los años 2008 y 2015. Donde puede estallar es en la disputa diplomática entre Estados Unidos y China ya que el comité ejecutivo de la EBY dejaría al margen de la licitación por Aña Cuá, tanto de las obras civiles y provisión del equipamiento electromecánico al gigante grupo chino Gezhouba”.

Buenos Aires (Miércoles, 29 de agosto. Enviado especial) La tapa de Primera Edición del domingo cayó como una bomba en Comodoro Py. A toda página el diario posadeño titulaba:
“Empresas del grupo Macri siguen con contratos millonarios de Yacyretá”, una nota en la que descubre que desde los 90, la empresa que más facturó en la Entidad Binacional fue la constructora Iecsa, entonces propiedad del Grupo Macri.
Sin embargo, en el Congreso se hablaba de bomba desactivada por el juez Bonadío. Un día antes se conocía el informe del Juzgado publicado por el Centro de Información Judicial, que depende de la presidencia de la Corte Suprema, en la que se daba cuenta que el juez Bonadío delimita el período de investigación de los ilícitos por coimas al período comprendido entre los años 2008 y 2015″, una fecha que no es azarosa, ya que evita involucrar a la familia Macri, que vendió un año antes la empresa IECSA a Ángelo Calcaterra.
De todos modos, la información detallada de Primera Edición descolocó la estrategia político – judicial de salvar los contratos a futuro ya que descubre que las gestiones macristas mantuvieron los beneficios a las empresas cercanas al Presidente.
Pero hay otro dato de fondo que conmueve la política nacional y tene que ver con las presiones de la Embajada, así con mayúsculas para que se entienda que es la representación del Gobierno de Trump en la Argentina. La diplomacia de Washington, que se ejerce tanto desde el Departamento de Estado como desde la CIA y el Pentágono, no oculta su contraofensiva ante el espacio ganado por China en América del Sur y ese gigante que estaba construyendo una tercera posición, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). La info de Primera Edición suma cuando revela que “el comité ejecutivo de la EBY…tendría en las gateras una polémica medida para dejar al margen de la pelea licitatoria por las obras civiles y la provisión del equipamiento electromecánico al gigante grupo chino Gezhouba”.
Mientras los yanquis se dedicaban a bombardear Medio Oriente en los últimos años China, que mide los tiempos como El Vaticano, en siglos, invirtió miles de millones de dólares en América Latina. Sólo en 2015 los bancos del país asiático enviaron casi 30.000 millones de dólares en préstamos a los Gobiernos de la región, lo que es más del doble que en 2014. Es también más dinero que el que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo dieron juntos a América Latina. Además, China, cuando florecía la Unasur, ofreció una suma adicional de 35.000 millones de dólares en fondos a los que los países latinoamericanos pueden acceder para realizar proyectos de infraestructura, como carreteras, puentes y ferrocarriles.
Macri, antes de recurrir al FMI, anduvo tentando a China y Rusia con nuevas inversiones. Aquí en el Congreso no descartan que la ofensiva de los cuadernos, que amenaza con arrastrar no sólo a la política sino también a las empresas argentinas, tiene esa lógica de la contraofensiva del imperio. No sería sólo en contra de los gobiernos populares, sobre todo en Brasil, que es el gigante de la Región, sino que esconde en realidad esta disputa geoestratégica. Mantenerla en las tradicionales sombras oscuras de la diplomacia es lo que habría sugerido a los medios hegemónicos amigos del Gobierno a no replicar la fenomenal tapa de Primera Edición del domingo.
Vale entonces reproducir la nota:

Empresas del grupo Macri siguen con contratos millonarios de Yacyretá

Con la llegada de Cambiemos al Gobierno, los macristas Humberto Schiavoni y ahora Martín Goerling agarraron el manejo de la Entidad y mantuvieron los beneficios para las empresas cercanas al Presidente.
Durante el gobierno kirchnerista, la constructora IECSA pertenecía al grupo Macri y fue la empresa que más facturó en la Entidad Binacional Yacyretá mediante contratos millonarios para obras en Misiones. Con la llegada de Cambiemos al Gobierno, los macristas Humberto Schiavoni y ahora Martín Goerling agarraron el manejo de la Entidad y mantuvieron los beneficios para las empresas cercanas al Presidente.
Para evitar el conflicto de intereses, el mandatario se desprendió de algunas empresas que estaban a su nombre pero pasaron a manos de familiares y empresarios muy cercanos, con lo cual, las ganancias siguen quedando en los mismos bolsillos.

El caso Yacylec

Varios meses después de asumir como presidente (el conflicto de intereses ya era un hecho) Macri vendió a la empresa Sideco sus acciones en Yacylec, el consorcio que administra la distribución de la electricidad que genera la represa de Yacyretá.
Sideco es una de las empresas del Grupo Macri, lo cual significa que el Presidente se desprendió de sus acciones de Yacylec pero las entregó a otra empresa del consorcio familiar.
¿Cómo se beneficia Yacylec de Yacyretá?
En 1993, Yacylec obtuvo la concesión para construir, operar y mantener la línea de transmisión de 500kV que une la central hidroeléctrica de Yacyretá, en la provincia de Corrientes, con la subestación de Resistencia, en la provincia de Chaco, para suministrar energía a la Red Nacional de Alta Tensión. La empresa inició operaciones comerciales en 1994 y mantiene la concesión por un período de 95 años. Yacylec también realiza servicios de Operación y Mantenimiento para terceros en la subestación Rincón de Santa María.
Por estos trabajos, el grupo Macri tiene un contrato con ganancias millonarias que fue cuidadosamente mantenido por Schiavoni y Goerling, a pesar de ser del mismo partido del Presidente.
Las ganancias o las pérdidas que le generaron los tarifazos a Yacylec en los últimos tres años, son decisión exclusiva de la política energética del primer mandatario.
Fue el ex presidente Carlos Menem el que le adjudicó a una UTE conformada por el holding de la familia Macri y otras corporaciones el trabajo de construcción, operación y mantenimiento el primer tramo del sistema de transmisión asociado a la central de Yacyretá.

El caso IECSA

IECSA fue una de las constructoras más grandes del país y fue la más beneficiada durante mucho tiempo en Misiones con las obras financiadas por la Entidad Binacional Yacyretá. En los años 90, cuando Ramón Puerta era gobernador y el actual senador, Humberto Schiavoni era ministro de Economía, IECSA fue adjudicada para construir la costanera de Posadas.
Con el paso de los años, la empresa del grupo Macri continuó recibiendo contratos millonarios. Incluso después que ganó Cambiemos en 2015, con los macristas Schiavoni y Goerling en la EBY, los contratos se mantuvieron.
Lo que ocurrió, para zafar del conflicto de intereses, es que IECSA dejó de pertenecer al primo de Macri, Ángelo Calcaterra y fue vendida al Grupo Mindlin, un holding empresarial que dirige un amigo personal del Presidente llamado Marcelo Mindlin, dueño también de Pampa Energía y otras. Hay sospechas de que solo fue un cambio de nombre (ahora se llama SACDE) y un traspaso a manos de un testaferro para no recibir denuncias. Con nuevo dueño en los papeles, sigue teniendo a los mismos gerentes que tenía en la administración anterior. En Misiones son los mismos empleados y los mismos equipos. Cambiaron el nombre y todos los contratos de IECSA pasaron a SACDE.
En la actualidad, está construyendo las obras de ampliación de la ruta nacional 12 entre Santa Ana y San Ignacio y el puente sobre el arroyo El Torto (otorgada por adjudicación directa por un monto de $162 millones). También fue beneficiada para la obra de la ruta provincial 8, entre Campo Grande y 25 de Mayo, donde en solo 39 kilómetros se alzó con un monto de unos mil millones de pesos. Esta última obra no es financiada por la EBY.
No es la primera vez que IECSA (ahora SACDE) hizo un puente por contratación directa: cuando se derrumbó el puente sobre el arroyo Acaraguá, en la gestión de Maurice Closs, la obra del nuevo puente por casi 50 millones de pesos también se la dieron sin licitación al primo presidencial.
Antes, IECSA fue adjudicada por Yacyretá para “Obra 340: Obras de nexo internacional: By Pass Arco-Garita, Nodo Vial Garita, Multitrocha Ruta 12 Garita Garupá, Acceso Sur y Tratamiento Costero en Franjas de Transporte Norte y Sur, en Misiones”. Comparte la obra en una UTE con JCR S.A. y el presupuesto inicial tuvo un monto de $420.829.525, que fue varias veces predeterminado. A este contrato se fueron sumando después varias obras por montos millonarios.
Otra obra a su cargo es la pavimentación de la ruta provincial 220, que une los municipios de Puerto Rico con Aristóbulo del Valle. Solo el primer tramo de 6700 metros, en el año 2013 fue presupuestado en 57 millones de pesos. En este caso tampoco financia Yacyretá.

El caso del brazo Aña Cuá

El comité ejecutivo de la EBY (Entidad Binacional Yacyretá) —que conduce el macrista misionero Martín Goerling— tendría en las gateras una polémica medida para dejar al margen de la pelea licitatoria por las obras civiles y la provisión del equipamiento electromecánico al gigante grupo chino Gezhouba.
La maniobra podría complicar la relación con el gobierno de Pekín, que ya viene desgastada desde que Macri suspendió la construcción de las dos centrales nucleares que se habían acordado en 2014.
El portal especializado, Transporte y Energía, publicó que el Gobierno y los empresarios chinos vienen observando un “manejo sesgado que se viene registrando en torno a la licitación internacional de las obras de ampliación del brazo Aña Cuá”.
Gezhouba quedaría excluido de la licitación de Aña Cuá porque tiene contratada para consultoría a la canadiense Stantec-MWH, que a la vez tiene un contrato vigente de asesoramiento y prestación de servicios con la EBY. En la cúpula de la EBY usarían esta situación para argumentar una doble situación de “conflicto de intereses” y de “incompatibilidades profesionales” porque la empresa canadiense tiene acceso a datos y documentación de las obras que podrían beneficiar a Gezhouba a la hora de elaborar las ofertas técnicas y las propuestas económicas.
Pero los directivos del grupo chino cuestionaron que la administración de Martín Goerling (que seguiría instrucciones de Schiavoni) no utilizará la misma vara para medir y evaluar a todas las empresas competidoras que quieren quedarse con los contratos por 600 millones de dólares de las obras y los equipos generadores.
En la misma situación de Gezhuoba-Stantec MWH también estarían otros tres oferentes y, para sospechas de muchos, uno de ellos sería SACDE, la empresa sucesora de IECSA que pertenecía al grupo Macri y la transfirió a su amigo Mindlin.
SACDE tiene firmados contratos de ingeniería con Esin Consultora e Hidroestructuras SA, que a la vez tiene contratos de trabajos y asesoramiento con Yacyretá o está en proceso de firmar. Las sospechas, claramente, apuntan a una intención de sesgar la licitación hacia una dirección, dejando a los chinos afuera.
En el caso de las obras civiles, las empresas que están en carrera son: China International Water & Electric Corp; Salini Impregilo; Supercemento; Techint; Cartellone; Astaldi; –por el momento–Gezhouba Group y, casualmente, SACDE.

Schiavoni, Thomas, Schiavoni y Goerling

Siendo Ramón Puerta gobernador de Misiones y Humberto Schiavoni su ministro de Economía, se le otorgó millonarias obras a IECSA que en ese tiempo pertenecía a Franco Macri. Varios años después pasó a manos de su sobrino Ángelo Calcaterra y hace pocos meses a Marcelo Mindlin.
Schiavoni benefició a IECSA desde su cargo en la provincia y luego, en los años 2002 y 2003, desde la presidencia de la Entidad Binacional. Luego vinieron doce años de presidencia de Oscar Thomas, que le dió continuidad a los contratos iniciados por Schiavoni.
En 2015, con la derrota del kirchnerismo y la llegada del macrismo al poder, Humberto asume su segundo período al frente de la EBY. Dos años después, electo senador nacional, deja el cargo a su pupilo Martín Goerling.
Las empresas del Grupo Macri fueron las principales beneficiadas en todo el paquete de obras que desarrolló la EBY en Misiones. Si el “cuaderno de las coimas” recorre las licitaciones, encontrará a IECSA como la que más dinero facturó en los últimos 25 años.
Fue tanta la participación del Grupo Macri en las obras públicas en Misiones que el actual presidente fijó domicilio en Iporá, la residencia de Puerta, y viajaba seguido a Misiones. “El Grupo Macri también construyó la represa de Uruguaí y se quedó hasta 2004 cobrando 340 mil pesos dólares genere o no energía”, recordó el diputado Roque Gervasoni.

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